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Las dos Coreas acuerdan reabrir el diálogo militar tras una etapa de fuertes tensiones

Por Agencias miércoles 10 de enero del 2018
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Sonaba imposible hace apenas un par de meses, pero Corea del Norte y Corea del Sur parecen apostar por el deshielo, al menos de momento, tras una etapa de graves tensiones. La primera jornada de conversaciones entre los dos países desde hace dos años se ha desarrollado en un clima amistoso y ha arrojado resultados.
El primero, el “sí” de Pyongyang a participar en los Juegos Olímpicos de Invierno en el Sur. El segundo, la decisión de abrir un diálogo militar “para resolver las tensiones actuales”, según apunta un comunicado conjunto, y la reapertura de una línea de comunicación entre los dos Ejércitos.
Las conversaciones divididas en tres sesiones de trabajo en la aldea de la paz de Panmunjom, en la Zona Desmilitarizada que marca la frontera entre los dos países, abren una puerta a continuar el diálogo entre los dos países -la apuesta personal del presidente surcoreano, Moon Jae-in- y rebajar las tensiones generadas por los rápidos avances del programa nuclear y de misiles norcoreano. Una puerta que se ha visto posibilitada por el reciente anuncio de Seúl del aplazamiento de sus maniobras conjuntas con EE.UU. hasta después de los juegos; y también, paradójicamente, por la declaración de Corea del Norte de que ya ha completado su programa de armamento.
Por el momento, Corea del Sur ya ha logrado uno de sus objetivos: conseguir el “sí” de Pyongyang a la participación en las Olimpiadas de Pyongchang, que Seúl ha bautizado como “los Juegos de la Paz”, y asegurarse con ello de que mientras duren los juegos no habrá sobresaltos en forma de pruebas de misiles o de bombas nucleares norcoreanas. Pyongyang, que en 1988 boicoteó las Olimpiadas de verano en Seúl, ha ofrecido enviar una delegación formada por “atletas, funcionarios del Comité Olímpico, animadores, artistas, hinchas y reporteros”, según el comunicado conjunto.
Las dos delegaciones, encabezadas en el Sur por el ministro de Unificación, Cho Myoung-hyon, y en el norte por Ri Song-won, cabeza de la Comisión para la Reunificación Pacífica de Corea, han pactado también ya, según el comunicado conjunto, el establecimiento de un diálogo entre ambos Ejércitos para “evitar incidentes”.
Esas conversaciones, que serían las primeras de su tipo desde 2014, aún no tienen fijada fecha. Horas antes, Chun había confirmado el restablecimiento a partir de este miércoles de una línea de comunicación militar interrumpida hace dos años, en pleno deterioro de las relaciones. Sin embargo, Corea del Norte indicó que no hablará de armas nucleares con su homólogo del Sur, porque las armas “solo están dirigidas a EE.UU.” y no a los “hermanos” en Corea del Sur, según recoge la agencia Reuters.
Corea del Sur también había propuesto, además, una reunión de familias separadas por la guerra, la primera en dos años y que se celebraría con ocasión del Año Nuevo asiático, a mediados de febrero. Pero el comunicado conjunto no alude a esa posibilidad. De ocurrir, no solo coincidirían con las Olimpiadas de invierno: también lo harían con el cumpleaños de Kim Jong-il, el anterior líder norcoreano y padre del actual.
Las reuniones de este martes han tenido lugar una semana después de que, en su alocución del 1 de enero, Kim Jong-un declarara que Corea del Norte ha completado su programa de armamento y -en lo que quiso presentar como un gesto de magnanimidad- se mostrara, por primera vez, abierto a la participación de su país en las Olimpiadas del Sur. Casi de inmediato, Seúl ofrecía hablar sobre ello.