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Los Legionarios de Cristo admiten seis abusos sexuales en México

Por Agencias sábado 23 de noviembre del 2019

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Los Legionarios de Cristo confirmaron que las seis denuncias por abusos sexuales a menores de edad presentadas contra un sacerdote de la congregación eran ciertas. Reconocen también que a pesar de que el cura fue denunciado por un padre por abusar sexualmente de su hijo en 1969 siguió pasando por colegios y centros religiosos en Ciudad de México y en Cancún, y ejerció de confesor en Salamanca, España.

La conclusión es el resultado de una investigación interna realizada por Praesidium, una agencia estadounidense dedicada a la prevención y actuación contra abusos sexuales de menores. El documento de diez hojas, que pretende ser un esfuerzo de transparencia, termina siendo un detallado resumen de los esfuerzos de la congregación por ocultar el caso durante décadas. A pesar de que las denuncias se acumulaban, entre 1969 y 2016 este sacerdote continuó vinculado a adolescentes y, cuando la situación era insostenible, fue trasladado a Salamanca con otra misión disparatada para un abusador: confesor de novicias y estudiantes.

Las seis denuncias este viernes admitidas por la congregación ocurrieron en Cancún a principios de la década de los noventa. Aunque la congregación acusa de todo ello al fallecido fundador Marcial Maciel, las víctimas acusan a muchos de los responsables que lo rodeaban de encubrir los abusos y disuadir a los padres para que no denunciaran. Varias de las víctimas consultadas por el diario español El País se sienten estafadas porque el sacerdote señalado se mantiene oculto en Roma y no podrá enfrentar la justicia ordinaria debido a que el caso ha prescrito, mientras los responsables que estaban al corriente han ascendido dentro de la elitista congregación.

En el comunicado, al que ha tenido acceso este diario, la congregación religiosa pide perdón “a cada persona que haya sufrido un abuso del padre Fernando Martínez Suárez” y acepta que “fue un error gravísimo asignar a un sacerdote que había cometido abusos a un puesto de trabajo pastoral con niños y jóvenes en otro lugar”. La Legión de Cristo responsabiliza a Marcial Maciel, quien “como superior general tomaba las decisiones importantes sobre los sacerdotes, así se minimizaba la capacidad de actuación de los superiores a nivel territorial o local, además de que no recibieron la información relevante para el ejercicio responsable y maduro de su oficio”.

“Están omitiendo a personas importantes. Es un absurdo que no mencionen a Eloy Bedía, Jorge Bernal o Aurora Morales”, reclama Ana Lucía Salazar, la mujer que denunció la violación del sacerdote en 1992 durante su etapa como escolar en Cancún. En el momento de los hechos, Bedía era director territorial de la congregación en México, Bernal era obispo de Cancún-Chetumal y director del colegio donde trabajaba Martínez, y Morales, la maestra a la que acudió Salazar con ocho años para contarle lo que sufría. Todos, asegura, tenían conocimiento de lo que sucedía.

La actriz y presentadora de radio, quien destapó este caso, recuerda que sus padres denunciaron en repetidas ocasiones al religioso ante sus superiores.

Los Legionarios de Cristo atraviesan un proceso de depuración tras las denuncias de abusos sexuales contra su fundador Marcial Maciel, fallecido en 2008. El informe conocido se enmarca dentro de los esfuerzos por lavar su imagen, una tendencia generalizada en la Iglesia mexicana, que ha sido forzada a tener algunos gestos como la revelación de que 157 sacerdotes han sido suspendidos en los últimos nueve años y 101, procesados ante la justicia eclesiástica. A pesar de ello los religiosos no enfrentan la justicia civil y terminan sus días ocultos en centros de rehabilitación de la institución.