Necrológicas
  • Eduardo Castro Mascareño
  • Norberto Seebach

Lula da Silva abandona la campaña presidencial de Brasil y designa a Haddad como sustituto

Por La Prensa Austral miércoles 12 de septiembre del 2018

Compartir esta noticia
46
Visitas

El ex Presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva renuncia a ser candidato a las elecciones generales del mes de octubre. Así lo ha anunciado este martes el Partido de los Trabajadores (PT) tras una visita de quien a partir de ahora asumirá la candidatura de la formación política, el ex alcalde de São Paulo Fernando Haddad, que se reunió con el ex Mandatario en la cárcel donde este cumple 12 años de condena por corrupción.

El anuncio ha llegado lo más tarde posible, a eso de las dos de la tarde del último día de plazo, como ha sido hasta ahora el estilo de Lula a lo largo de su pulso de dos años y medio con la justicia brasileña. Los tribunales le habían dado hasta este martes para que anunciase, de una vez por todas y tras meses de recursos, que desistía de su candidatura y nombrase a su sustituto. Y aunque poco más podía hacer, Lula ha tenido a sus innumerables seguidores y enemigos esperando agónicamente hasta confirmar que lo que ellos ya esperaban era cierto.

En unas elecciones llenas de sacudidas y sobresaltos, Lula había sido una constante imbatible: pasara lo que pasara, él siempre lideraba las encuestas con una holgada ventaja sobre sus rivales. La última le otorgaba incluso un alza, hasta el 39%, de la intención de voto. Sólo que lideraba desde prisión, donde cumple una condena por corrupción, juzgada en segunda instancia; la misma que, según la ley que él mismo firmó cuando era Presidente, le incapacita para presentarse a unos comicios. Esto no le impidió, a mediados de agosto y alegando que sus problemas legales forman parte de una persecución política, inscribirse como candidato, a última hora del último día para hacerlo.

El Tribunal Electoral le prohibió continuar con la candidatura con una votación de urgencia el 31 de agosto. Y este hubiera sido el final definitivo de cualquier otro enfrentamiento entre la justicia y el político. Pero este nunca fue un caso cualquiera. El Partido de los Trabajadores siguió adelante con la misma estrategia en la que lleva instalado desde que Lula entró en la cárcel: insistir que Lula es su único candidato y toda sentencia contra él será recurrida hasta las últimas consecuencias. Mientras, el PT dejaba que Haddad hiciera campaña como Vicepresidente, sobre todo por el noreste del país.

Pero el bando del PT partidario de esta estrategia se fue debilitando con cada sentencia y últimamente disponía de un único gran argumento. El Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, un órgano consultivo de la Onu, publicó el 17 de agosto un informe recomendando que Lula pudiese ejercer sus derechos como candidato. Sin embargo, generalmente los documentos de este comité son vistos como meras recomendaciones para el Ministerio de Asuntos Exteriores, y el Tribunal Electoral descartó cualquier efecto vinculante sobre la justicia brasileña. Aun así, los abogados de Lula consiguieron otro informe esta semana. Del mismo comité, con el mismo contenido. Y con el mismo potencial para no llegar a ningún lado.

Las encuestas no han sido amables con Haddad. A mediados de agosto, un 4% de los votantes de Lula aceptaban entregarle su voto a él. A principios de septiembre, ese número era del 6%. Este lunes, una encuesta le dio una cierta mejora: al 9%. Y también un defecto estremecedor: de todos, es el único candidato que no ganaría al ultraderechista Jair Bolsonaro en la segunda vuelta.