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Más de 800 agentes rastrean a dos asesinos fugitivos de EE.UU.

Por Agencias sábado 13 de junio del 2015
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Más de 800 uniformados, entre agentes locales, estatales y federales, participaban por séptimo día en la espectacular caza y captura de los dos asesinos fugitivos de la cárcel de Dannemora, el penal situado en el condado de Clinton (Nueva York). Los rostros de Richard Matt y David Sweat están en pantallas electrónicas en las carreteras de los Estados de Nueva York, Nueva Jersey, Massachusetts y Pensilvania, donde se ofrece una recompensa de 100.000 dólares por la información que conduzca a su captura. La policía considera que los dos hombres siguen juntos.

Los últimos avances en el caso apuntaban ayer, según medios locales, a que la policía había localizado un lugar donde los fugados habían descansado y dejado envoltorios de comida, después de que perros policía olfatearan el rastro de los dos hombres, en una zona boscosa en la ruta 314, que une el norte del Estado de Nueva York con el vecino Vermont.

La fuga de Matt y Sweat ha sido comparada a la de los tres reclusos de la prisión de Alcatraz, en San Francisco, hace más de cinco décadas. Las autoridades aseguraron que los dos presos emplearon herramientas mecánicas para romper una pared de acero que separaba sus celdas contiguas de los pasillos internos de la cárcel. Una vez en las pasarelas, a más de seis pisos de altura, cortaron tuberías y se arrastraron por túneles hasta dar con una alcantarilla en el exterior del correccional que les dio la libertad.

Nada de lo anterior podían haberlo hecho sin la ayuda de alguien en el exterior. Según la policía, una funcionaria de prisiones, Joyce Mitchell, ha confesado que mantenía una relación sentimental con Matt, y que acordó con ellos conducir un coche durante su huida, según la cadena televisiva estadounidense NBC. Pero Mitchell, que trabajaba como supervisora dentro del economato de la cárcel, se echó atrás en el último momento y se dirigió a las urgencias de un hospital con una crisis nerviosa.

Matt, 48 años, cultivó durante meses su acercamiento a Mitchell hasta seducirla para que les ayudara en la fuga. “Pensó que estaba enamorada”, declaró una fuente a los medios de EE.UU. Mitchell está casada y tiene un hijo adulto, quien ha asegurado que su madre nunca ayudaría a un prisionero a huir de la cárcel. De momento, la funcionaria, 61 años, no ha sido acusada formalmente de ningún delito ni tampoco ha sido arrestada.

Los colegios de la zona permanecen cerrados y la policía ha advertido que los escapados son delincuentes muy peligrosos. Matt fue condenado a 25 años por matar y descuartizar a su jefe en 1997. A pesar de que logró huir a México, en 1998 era capturado por matar a otro hombre en aquel país. Fue extraditado a EE.UU. en 2007. Sweat, 35 años, cumplía cadena perpetua por el asesinato de un policía.

Agencias