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Obama: “Volveremos a izar nuestra bandera en La Habana”

Por Agencias jueves 2 de julio del 2015
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El Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció ayer la apertura de una Embajada completa en La Habana 54 años después de que las tensiones de la Guerra Fría desembocaran en la ruptura de relaciones diplomáticas entre los dos países.

Este mes de julio, “el secretario de Estado, John Kerry, viajará a La Habana para volver a izar con orgullo nuestra bandera” en lo que hoy es una oficina de sección de intereses. La fecha, 20 de julio, fue confirmada en un intercambio de cartas diplomáticas entregadas a primera hora de la mañana de este día histórico que marca el avance definitivo de la apertura con Cuba, negociada en secreto durante 18 meses y anunciada por Obama el pasado 17 de diciembre.

El anuncio solemne de Obama tuvo varias referencias que ayudan a ver los acontecimientos con la perspectiva de medio siglo y a comprender la dimensión histórica de esta decisión. “En enero de 1961, el año en que nací, cuando el Presidente Eisenhower anunció el fin de nuestras relaciones con Cuba, dijo: ‘Es mi esperanza y convicción que en un futuro no muy lejano será posible que nuestra histórica amistad se vuelva a reflejar en relaciones normales de todo tipo”, dijo Obama. “Creo que ese momento ha llegado. Y que nos espera un mejor futuro”.

La fecha del 20 de julio es la fijada para el restablecimiento formal de relaciones diplomáticas. Eso no significa que ese día se produzca la imagen de Kerry en La Habana, el primer secretario de Estado de EE.UU. en pisar la isla desde 1945. Fuentes del Departamento de Estado aclaraban el miércoles que la apertura de embajadas será a partir de esa fecha. Por razones de protocolo, los más probable es que las ceremonias no serán simultáneas, ni el mismo día.

La carta del Presidente había sido entregada a primera hora de ayer por el jefe de la Sección de Intereses de EE.UU., Jeffrey DeLaurentis, al ministro interino cubano de Exteriores, Marcelino Medina. Fue la Cancillería cubana la que ha revelado poco después en un comunicado la fecha fijada. El gesto ha sido correspondido por el jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, José Ramón Cabañas Rodríguez, quien a su vez ha entregado una carta de Castro a Obama, con similar mensaje, al número dos del Departamento de Estado, Anthony Blinken.

La entrega de las cartas presidenciales, ahora documentos para los historiadores, era el primer paso burocrático hacia la formalización del restablecimiento de relaciones diplomáticas interrumpidas desde 1961. Publicadas por la Casa Blanca, ambas reproducen prácticamente el mismo texto protocolario. Durante la jornada de ayer se sucedían los comunicados de todo tipo de organizaciones y centros de estudios latinoamericanos aplaudiendo la decisión de los dos países.

Las sedes diplomáticas ocuparán las actuales instalaciones que sirven como oficina de intereses y representación diplomática oficiosa de ambos. El dominio republicano en el Congreso, sin embargo, hará muy difícil que se pueda confirmar al embajador estadounidense para Cuba, por lo que es probable que continúe el equipos actual.

La apertura de embajadas avanza en la política de hechos consumados de Obama en política exterior a pesar de las fuertes críticas de la oposición republicana, al igual que en la negociación con Irán. El anuncio, sin embargo, no estuvo exento de matices. Estados Unidos sigue esperando que la isla sea un país democrático y que el régimen comunista respete los derechos humanos. “Por supuesto, nadie espera que Cuba cambie de la noche a la mañana”, dijo Obama.

Obama reiteró sus argumentos desde diciembre para este enorme cambio en medio siglo de política exterior con Cuba. El embargo no ha funcionado, ha servido para apuntalar al régimen y además se ha convertido en un elemento de distanciamiento y tensión permanente de EE.UU. con toda América Latina.

Los mayores peros los puso la parte cubana, que por boca de su canciller, Bruno Rodríguez, afirmó que la relación nunca será normal hasta que se levante el “bloqueo económico”, EE.UU. devuelva el territorio de Guantánamo y se comprometa a dejar de hacer proselitismo considerado subversivo por el régimen a través emisiones de radio y televisión.

Agencias