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Papa Francisco alaba a la mujer paraguaya y ofrece rezo en guaraní

Por Agencias domingo 12 de julio del 2015
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Ante cientos de miles de personas desesperadas por estar cerca de él, el Papa Francisco ofreció ayer su primera misa en Paraguay, un país donde 90% de la población profesa la fe católica.

“Estar aquí con ustedes es sentirme en casa”, dijo el Papa, el Primer Pontífice latinoamericano, al iniciar su homilía. La ceremonia religiosa que precedió a las palabras del Papa incluyó rezos en guaraní, idioma indígena que junto con el español es oficial en Paraguay.

El Papa rindió homenaje a la mujer paraguaya a la que calificó como “la más gloriosa de América”.

“Quisiera referirme de modo especial a ustedes mujeres y madres paraguayas, que con gran valor y abnegación han sabido levantar un país derrotado, hundido, sumergido por una guerra inocua”, dijo aludiendo a la guerra de la Triple Alianza.

En ese conflicto Paraguay se batió entre 1865 y 1870 contra Argentina, Brasil y Uruguay y su población adulta de hombres fue prácticamente aniquilada. La mujer paraguaya cargó sobre sus hombros la reconstrucción del país tras los combates.

En la actualidad ocho de cada 10 mujeres paraguayas no tienen seguro médico ni protección social ya que trabajan de manera informal. Según un informe de la organización no gubernamental Coordinación Latinoamericana de Mujeres el salario de las paraguayas equivale a 70% del de los hombres y un 32% está subempleada, mientras que el porcentaje en los hombres es de 25%.

La misa se realizó en Caacupé, una pequeña ciudad de 48.000 habitantes, el principal bastión de la fe católica del país. Allí, según cuenta la leyenda, hacia el año 1600 la virgen María le salvó la vida a un indígena guaraní cuando fue atacado por una tribu enemiga y éste, en agradecimiento, talló en madera una virgen morena que los paraguayos veneran hasta hoy.

Caacupé, que significa “detrás del bosque de yerba” en guaraní, se encuentra a 54 kilómetros al este de Asunción.

Cientos de miles de personas llegaron desde todos los rincones de Paraguay y países vecinos.

Cuando el Papa arribó a Caacupé muchos treparon a los árboles de la plaza situada frente al santuario, elevado a la categoría de basílica menor en la ocasión, para poder verlo. Otros tantos intentaron escalar las paredes de la propia basílica, pero fueron obligados a descender por soldados.

Tras saludar a los presentes, Francisco subió a un automóvil Peugeot que Juan Pablo II había usado en su visita al país en 1988 y se dirigió al Hospital Pediátrico Acosta í‘ú, donde se atiende a niños con cáncer y otras enfermedades graves. Durante todo el trayecto y en el hospital, una multitud se reunió para saludarlo.

Rezo en guaraní

En un gesto simbólico al principal grupo indígena de Paraguay, el Papa Francisco condujo la oración del “Padre nuestro” en idioma guaraní- durante la misa multitudinaria en el santuario de la Virgen de Caacupé.

El Papa leyó la oración mientras la multitud lo seguía.

La orden jesuita, a la que el Pontífice pertenece, tuvo una larga historia de proteger a los guaraníes de la servidumbre y lo que algunos llamaron el “genocidio cultural” durante la época colonial. Además, ayudaron a preservar su lengua.

Un sacerdote jesuita, Antonio Ruiz de Montoya, publicó la primera gramática en guaraní- en 1639. Y un reconocido lingüista paraguayo, Miguel Angel Verón, dijo que un fraile también escribió un catecismo en guaraní- en 1588.

Además de Paraguay, hay guaraníes en ocho países, incluidos Argentina, Bolivia y Brasil.

En Paraguay son excesivamente pobres y fueron forzados a dejar sus tierras por hacendados. En 2002 el censo nacional señaló que la población guaraní era de 89.000, aunque el gobierno ahora dice que hay 30.000.