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  • Juan Lleucún Muñoz

Parlamento británico acorrala a Theresa May y refuerza su control sobre el Brexit

Por La Prensa Austral jueves 10 de enero del 2019

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La Primera Ministra de Inglaterra Theresa May no puede ya contar siquiera con la tradición parlamentaria. En contra de lo previsto, el presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, permitió ayer la votación de una moción que -con 308 votos a favor y 297 en contra- la obliga a presentar un “Plan B” en el plazo de tres días si el próximo martes el Legislativo rechaza su pacto con Bruselas.

Se reanudaba el debate sobre el acuerdo del Brexit alcanzado con Bruselas, después de que May decidiera suspender la votación a mediados de diciembre, presa de un ataque de pánico ante una derrota inminente, según publicó El País.

La nueva votación iba a tener lugar el próximo martes. Si, como todo indica, el gobierno era derrotado, dispondría aún de 21 días para presentar una alternativa ante la Cámara. El reloj hubiera corrido a favor de la estrategia de la Primera Ministra. A medida que se acercaba la fecha fatídica del 29 marzo, fijada para el abandono definitivo de la Unión Europea por parte de Reino Unido, se habría consolidado la idea de que sólo había dos alternativas posibles: el plan de May o un Brexit violento, con el consiguiente caos económico.

Pero el gobierno británico ha debido afrontar cuestionamientos desde todos los sectores, que mantienen a May en una posición muy debilitada.

El diputado rebelde conservador, Dominic Grieve, ex fiscal general del Estado y firme defensor de un segundo referéndum, incorporó al debate una moción que obligaba a Theresa May a presentar en el plazo de tres días un plan alternativo de Brexit si el próximo martes su acuerdo con Bruselas es rechazado. En la práctica, el texto supone estrechar al mínimo el margen de maniobra de la Primera Ministra. Y el único modo de evitar una repetición desastrosa de la derrota sería aceptar una incierta solución impuesta por el Parlamento.

308 diputados frente a 297 votaron a favor del texto, y en la Cámara estalló una encarnecida polémica entre Bercow y muchos parlamentarios conservadores, que le acusaron de haber dejado de ser un árbitro imparcial para actuar claramente a favor de los detractores del Brexit.

La dirección del grupo parlamentario conservador le acusó de haber actuado en contra de los informes emitidos por los letrados de la Cámara y le exigió que explicara los precedentes que le habían llevado a tomar su decisión. “Ni me interesa citar precedentes ni tengo obligación de hacerlo”, respondió un Bercow desafiante. “Tengo muy claro que he adoptado la decisión correcta”.

El golpe recibido por May llega 24 horas después de haber sufrido otro muy parecido en el Parlamento. El martes se aprobó una moción que bloqueaba la capacidad de maniobra económica del gobierno para hacer frente a la posibilidad de un Brexit sin acuerdo. Las dos maniobras buscan el mismo objetivo: evitar a toda costa el desenlace buscado por la Primera Ministra, que no era otro que el de situar a los diputados ante la inevitable elección de aprobar el acuerdo alcanzado con Bruselas o “entrar en un territorio inexplorado”, como explicó la primera ministra a la BBC el pasado fin de semana.

“Sé que algunos de mis colegas creen que si el plan del gobierno resulta rechazado, simplemente nos cruzaremos de brazos y abandonaremos la UE el próximo 29 de marzo. No estoy de acuerdo. Sólo podremos avanzar si el Parlamento y el gobierno trabajan en una solución conjunta”, explicó Grieve.