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Rusia desafía a Estados Unidos con la explotación de hidrocarburos en el Artico

Por Agencias domingo 14 de abril del 2019

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El Kremlin trata de desarrollar sus planes de extracción y exportación de petróleo en el Polo Norte pese a las sanciones de occidente.

Las sanciones occidentales dificultan las nuevas explotaciones de hidrocarburos, que son clave en el desarrollo económico de Rusia. Para no demorar sus ambiciosas metas de extracción y exportación de petróleo y gas en la región del océano Artico y en sus profundidades, Moscú necesita de la cooperación tecnológica y financiera internacional.

Los representantes rusos suelen restar importancia al efecto de las sanciones impuestas por EE.UU., la Unión Europea y otros Estados occidentales a partir de 2014 en respuesta a la política del Kremlin de anexión de Crimea e intervención en Ucrania. Más aún, el Presidente Vladimir Putin las valora como un estímulo para la propia industria rusa. Sin embargo, en el Foro Internacional del Artico, celebrado el 9 y 10 de abril en San Petersburgo, algunos funcionarios de alto nivel reconocieron que las sanciones causan problemas al desarrollo del sector de hidrocarburos en el Artico.

Acumuladas a lo largo de varios años, las sanciones han restringido el acceso de Rusia a los mercados financieros internacionales y vetan la exportación de equipos y tecnologías para las explotaciones rusas de hidrocarburos, especialmente para la perforación y extracción en el fondo del Artico.

En respuesta a las sanciones, Rusia inició una política de sustitución de las importaciones con sus propios productos, que abarca todas las ramas de la economía. Los efectos de las sustituciones varían según las características de cada sector.

En el ámbito del gas y el petróleo la proporción de equipo importado por Rusia descendió de un 60% a principios de 2015 a un 52% a fines de 2017, según datos ministeriales rusos. Sin embargo, entre los proyectos más dependientes de la importación de tecnología están los relacionados con la compleja y arriesgada explotación de los hidrocarburos en el fondo del profundo y helado Artico.

Al sustituir un producto extranjero por otro ruso, hay que distinguir entre el “metal” y el “relleno” o “contenido intelectual”, (los programas de funcionamiento del equipo), subrayó en San Petersburgo Kirill Molodtsov, asesor del jefe de la Administración del presidente Vladímir Putin y ex viceministro de Energía.

Refiriéndose a las plataformas para la extracción de hidrocarburos en el fondo del Artico, Molodtsov manifestó que “si se trata de metal” Rusia -“con dificultades”- puede “probablemente” construir en su territorio “hasta el 70%” de las estructuras requeridas en 2025. Pero si se trata del “relleno”, matizó, hay que recurrir a “la cooperación”, aconsejó.

El objetivo ruso es extraer y transportar hasta 80 millones de toneladas de hidrocarburos por la Ruta Marítima del Norte por el Artico (SMP en sus siglas en ruso) para 2025 (en 2018 se transportaron 20 millones de toneladas). Existen pronósticos aún más ambiciosos, de una media de 120 millones de toneladas anuales y hasta de 140 millones, explicó el alto funcionario.

Estas cifras, precisó, corresponden a yacimientos en la zona occidental del SMP que han comenzado a explotarse o se explotarán en el marco de proyectos ya existentes.

El problema, explicó Molodtsov, viene cuando se trata de la parte oriental de la Ruta Marítima del Norte por el Artico (más fría e inaccesible y con mucho menos infraestructura que la parte occidental) y de la falta de plataformas de exploración. Para perforar el número de yacimientos programado en la zona oriental del Artico ruso “se necesitan unos 30 años”, afirmó el funcionario, según el cual para reducir ese “dilatado periodo” a 15 ó 10 años, hay que construir plataformas como las existentes ante las costas la isla de Sajalín (dos en el mar de Ojotsk) o en el yacimiento de Priraslomnoe (una en el mar de Bahrens), afirmó.

Estas plataformas, sofisticadas estructuras para extraer combustible del fondo del mar, fueron construidas con tecnología extranjera.