Necrológicas
  • Pablo Alvarez Arcos
  • Jorge García Vera

Siete hijos de madre chilena están atrapados en campamento sirio del Estado Islámico

Por La Prensa Austral jueves 11 de abril del 2019

Compartir esta noticia
202
Visitas

Se trata de un hecho que no tiene precedentes en la historia de Chile. El origen: una joven chilena, Amanda González, conoció al sueco Muhamed Skråmo, viajó a Suiza hace más de una década y se casaron.

El joven era un conocido activista de la organización terrorista Isis, conocido también como Estado Islámico, y la convenció de partir a Turquía, para estar cada vez más cerca de su campamento. Para ese entonces ya tenían 4 hijos.

Era una primera etapa. Muhamed Skråmo, era un propagandista de los más fuertes para esta organización extremista y lo hacía por medio de la publicación de videos. De hecho, fue así como convenció a Amanda de abandonar Chile. Su misión era reclutar más adeptos para viajar a Siria donde operaba el campamento de Isis ,según la televisión sueca ITV News que le ha dado seguimiento a la historia.

Lo hicieron como núcleo familiar, llegando a Siria en 2014. Skråmo fue un activo combatiente. Sus fotografías, cargando con una mano el fusil y con la otra a uno de sus hijos, lo demuestran.

Son 7 los niños atrapados en una realidad extrema. Tienen entre 1 y 8 años. Skråmo murió el año pasado en un combate. Amanda, a inicios de este año murió en un bombardeo del gobierno sirio al campamento al-Hawl al noreste de Siria.

El padre de Amanda, el chileno Patricio Gálvez, ha narrado su odisea, desde que se enteró que su hija murió y sus nietos quedaron a la deriva y a la vez, a merced de un grupo extremista que los tiene considerados como futuros reclutas, porque así operan en esa célula.

El grito de auxilio de los abuelos

Patricio Gálvez está en Suecia. Desde Gothenburg, en su departamento, compartía su historia con el medio local newsbeezer.com.

Se preparaba con suplementos alimenticios para los niños y otros insumos para contrarrestar la hambruna que enfrentan. Es la constante en un sitio donde el extremismo y los cuidados básicos a los más vulnerables, no se llevan bien. Como el mismo enemigo infiel que Isis combate.

Sin embargo, Gálvez viajaría primero a un hospital de la zona. Hasta ahí fueron a dar 3 de los 7 niños debido a su grave estado de salud.

“Todo el mundo sabe qué tipo de organización era (Isis). Mi lucha se centró en salvar las vidas de siete niños inocentes. Todo lo cruel y lo malo que sucedió no tiene nada que ver con los niños. Sólo son víctimas”, dice Gálvez, al dejar en claro que nunca supo lo que estaba ocurriendo con la familia de Amanda.

El chileno tuvo suerte (dentro de lo que cabe) y pudo visitar a los niños en el hospital sirio y en el campamento. Grabó videos en los que se les ve saludando a su familia en Suecia. Ellos no saben realmente la realidad que atraviesan, pero sienten hambre y otros padecimientos que el extremismo les ha heredado, además de la desaparición de sus padres para siempre.

Patricio no está solo en este calvario. La madre de Muhamed Skråmo, llora la muerte de su hijo y la ausencia de sus nietos. Trata por sus propios medios de gestionar la ayuda del gobierno sueco. Dice que se comunicó con él, antes de su muerte.

La mujer, entrevistada por ITV News, mostró la conversación telefónica que tuvo con su hijo vía WhatsApp. En esta le rogó que sacara a los niños del campamento, pero no hubo un compromiso expreso.

La serie de mensajes de texto decía: “Por favor, Michael, deja que los niños …” Se trata de la última conversación entre ambos: “Dejen ir a los niños para que estén a salvo”.

Con emojis de corazón, él respondió: “Me pondré en contacto contigo, mamá, cuando esté fuera, Inshallah”.

Sin embargo, el extremismo del hombre era más fuerte que el llamado de su madre. “Me duele mucho. Porque desearía estar allí sólo para abrazarlos y cuidarlos. Sí, es difícil”.

Gálvez, por su parte, vive el calvario junto a la otra familia. Poner a salvo a los 7 niños es el objetivo. Una de las niñas del matrimonio no aparece, según confirmaron medios suecos y la familia de los niños.

Se trata de una de las gemelas de 5 años, de quien no se tiene información del paradero.

El abuelo chileno se muestra desesperado en cada intervención con la prensa. Dice que no tiene apoyo de las autoridades suecas. No al menos el suficiente para ver retornar a sus nietos, como tuvo que hacerlo él, desde Siria y con las manos vacías.

“Aunque tengo que volver con el corazón roto, debo hacerlo. Debes saber todo el amor que traigo de cada sueco que quiere tener a estos niños bien. Dicen que lidiarán con el problema y que apoyarán principalmente a los niños solteros, pero en este momento no pueden ayudar”, dice que obtuvo por respuesta, Gálvez.

No son los únicos niños nacidos en Suecia, a merced de Isis. Por el momento, hay 40 en las garras de esta organización extremista.

Gálvez asegura que ir al lugar a donde están atrapados ha sido una especie de ayuda para otros que llevan su cruz. “Quiero abrazar a todos los niños y mostrarles que no los hemos olvidado”, aseguró.

No figuran en Registro Civil de Chile

Obviamente, después de conocer una historia tan escalofriante como la de los niños chilenos, los medios de comunicación en este país han puesto la mirada en los posibles esfuerzos de Cancillería en el tema.

BioBioChile se puso en contacto con la Unidad de Comunicaciones de esta institución. Aseguran que no han emitido un comunicado al respecto y que tampoco no prevén una declaración oficial sobre el tema.

Insisten en que se trata sólo de una “comunicación” y que el consulado de Chile en Gotemburgo ya recibió la información sobre el caso el domingo pasado. Por lo anterior, el cónsul se contactó con autoridades locales para compartir información. En ese mismo esfuerzo, el director general consular de la Cancillería chilena, en Santiago, se reunió con representantes de la Embajada Sueca en Chile.

Aseguran desde el equipo de comunicaciones, que la Cancillería chilena colaborará en este caso y la prioridad es recopilar antecedentes para determinar en qué circunstancias están estos menores, pese a que los registros compartidos desde el abuelo de los niños, relatan prácticamente su odisea.

Cancillería aclaró que los niños no aparecen inscritos en el Registro Civil de Chile y algunos tienen pasaporte sueco, pero que de todas formas colaborarán con el caso.

BioBioChile ha intentado contactarse con Patricio Gálvez, abuelo de los menores, pero está a la espera de una respuesta a la solicitud de entrevista.