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Símbolos patrios de Bolivia se perdieron en un prostíbulo

Por Agencias jueves 9 de agosto del 2018

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La medalla presidencial fue usada y donada por Simón Bolívar en 1825.

Un militar debía llevar los símbolos históricos del gobierno boliviano para un desfile de las Fuerzas Armadas, fueron robados y devueltos por los propios ladrones.

Los bolivianos quedaron impactados por la noticia de que la medalla presidencial, símbolo del poder democrático y uno de los patrimonios históricos más valiosos del país, había sido robada a su custodio en las inmediaciones del Aeropuerto de La Paz, mientras éste se encontraba en un prostíbulo. La medalla fue devuelta por los ladrones horas después.

El pasado martes por la noche el hombre, un joven militar, debía llevar la medalla, junto con la banda y el bastón de mando presidenciales, en un vuelo comercial regular, a Cochabamba, donde al día siguiente se realizaría un desfile militar en homenaje al aniversario de las Fuerzas Armadas en el que el Presidente, Evo Morales, debería portar los símbolos de su mando. Como su vuelo se había retrasado por un par de horas, el custodio salió del aeropuerto y se dirigió a un sitio de prostíbulos cercano, entró en uno de ellos y dejó la pequeña maleta con la medalla, la banda y el bastón de mando dentro de su automóvil. Cuando volvió se dio cuenta de que alguien había forzado la puerta y que la maleta ya no se encontraba en el lugar.

Todo esto se supo por la declaración de este individuo a la Policía, poco antes de que lo detuvieran por negligencia en el cumplimiento de su deber. El Ministerio de Defensa de Bolivia abrió una investigación. Aproximadamente a mediodía del miércoles 8, los ladrones devolvieron el botín, dejándolo dentro de una bolsa y haciendo una llamada anónima a la Policía.

La medalla presidencial es también conocida como “medalla de Bolívar”, porque fue creada en 1825 por orden del Congreso Constituyente boliviano para que colgara del cuello del Libertador. Al morir, éste devolvió la joya al país, que la volvió a regalar a otro de sus “padres fundadores”, Andrés de Santa Cruz. Finalmente, se convirtió en símbolo presidencial.

Algunos de los Mandatarios no quisieron devolverla, pero al final tuvieron que hacerlo. Personas no identificadas le extrajeron algunas de sus piedras preciosas y sustituyeron partes de ella para aprovechar el oro. En 1922 se hizo una evaluación de su estado y se decidió restaurarla por completo.

En las décadas siguientes, los rumores de mal uso se multiplicaron, pero una nueva auditoría realizada a principios de este siglo llegó a la conclusión de que se había mantenido intacta desde la restauración. Se calculó entonces que su costo material era de casi 300.000 dólares; sin embargo, ya que algunas de sus partes reposaron sobre los pechos de Bolívar y decenas de presidentes bolivianos, y puesto que ha acompañado actos históricos de todo tipo, en realidad es invaluable. “Es un golpe brutal para la República, para el Estado”, opinó el ex Presidente Carlos Mesa cuando se enteró del robo y la medalla aún no había sido recuperada.

La noticia dio paso a una ola de críticas en las redes sociales contra el gobierno, al que se acusa de no cuidar con esmero el patrimonio que estuvo en riesgo. Se apunta al hecho de que el trasportador de los símbolos iba a viajar solo, además de que se le entregaron objetos muy valiosos para que los manejara a discreción, sin cumplir ningún protocolo de seguridad.