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En su libro póstumo que finalizaron sus familiares

Stephen Hawking concluyó que “no hay Dios”

Por Agencias jueves 18 de octubre del 2018

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El astrofísico fallecido en marzo de este año presenta ésta y otras conclusiones en su obra “Brief Answers to the Big Questions” (“Respuestas breves a las grandes preguntas”).

Dios no existe, los extraterrestres sí existen y viajar en el tiempo podría ser posible, son algunas de las conclusiones a las que llegó Stephen Hawking en un libro que escribió antes de su muerte y que ayudaron a terminar sus familiares y colaboradores.

Publicado ayer, el físico teórico e icono británico concluye en “Brief Answers to the Big Questions” (“Respuestas breves a las grandes preguntas”) que “No hay ningún Dios. Nadie dirige el universo”.

“Durante siglos, se creyó que las personas discapacitadas como yo vivían bajo una maldición infligida por Dios. Prefiero pensar que todo se puede explicar de otra manera, por las leyes de la naturaleza”.

El físico más famoso de la Universidad de Cambridge sufría de esclerosis lateral amiotrófica (Ela), una enfermedad que lo dejó postrado en una silla de ruedas y sin poder comunicarse sin la ayuda de una máquina durante gran parte de su vida.

Murió en marzo a la edad de 76 años, mucho después de los dos años de vida que le diagnosticaron a los 21 años. Pero en ese momento su libro aún estaba incompleto y tuvo que ser terminado por colegas y familiares que se conectaron a sus archivos personales.

Publicado por Bantam Books, la obra responde a preguntas que le fueron planteadas con frecuencia a lo largo de su vida. Una de las que más debió responder, tenía relación con la fe: “¿Tengo fe? Todos y cada uno de nosotros somos libres de creer aquello que queramos, y mi creencia al respecto es que la explicación más simple es que no existe Dios. Nadie creó el universo y nadie dirige su destino. Esto me lleva a una profunda reflexión personal: Probablemente no existe un cielo ni ningún tipo de vida después de ésta”.

Estrenado en Londres

Presentado el lunes en Inglaterra, el libro es un intento de “reunir las respuestas más claras, más auténticas y más logradas que él pueda aportar”, explicó su hija Lucy Hawking en el Museo de Ciencia de Londres, donde tuvo lugar la presentación y uno de los lugares favoritos de su padre. Pero además, el genio británico quiso dar un último mensaje en sus páginas. Según su hija, el tomo podría resumirse como “una llamada a la unidad” de la humanidad para “encontrar soluciones” a los retos del mundo.

Sin embargo, Lucy reconoció que poco antes de morir, el célebre astrofísico estaba “preocupado” porque, “cuando los retos globales requieren una mayor unión y cooperación”, la gente está adoptando un pensamiento “cada vez más local, fragmentado y dividido”.

En tanto, el director de Relaciones Exteriores del Museo de Ciencia londinense, Roger Highfield, estuvo a cargo de conducir la presentación, ensalzando la figura de Hawking como “el científico de más renombre desde Albert Einstein” y subrayó su talento para “educar a millones de lectores sobre los orígenes del universo”.

Highfield aplaudió, más allá de su innegable competencia en su campo de trabajo, su sentido del humor y su manera de afrontar la enfermedad. “Inspiró a millones de personas en su lucha y, pese a todos los retos a los que se enfrentó, siempre se las ingenió para salir adelante”, sostuvo.

Más respuestas

Sobre el tema de las formas de vida extraterrestres, Stephen Hawking escribió: “Hay formas de vida inteligente por ahí. Debemos tener cuidado de no responder hasta que hayamos evolucionado un poco más”.

Sobre el viaje en el tiempo y la teletransportación, tiene la misma esperanza.

“El viaje en el tiempo no puede ser descartado de acuerdo a nuestro entendimiento actual”, dice y añade: “En los próximos cien años podremos viajar a cualquier parte del Sistema Solar”.

Sin embargo, el futuro de la ciencia y la educación le preocupa mucho, sobre todo tras la conmoción política que ha sacudido a Occidente en los últimos años.

“Con Brexit y Trump ejerciendo ahora nuevas fuerzas en relación con la inmigración y el desarrollo de la educación, estamos siendo testigos de una revuelta global contra los expertos, y eso incluye a los científicos”, advirtió.

“¿Qué les espera a los que son jóvenes ahora? Puedo decir con confianza que su futuro dependerá más de la ciencia y la tecnología que el de cualquier generación anterior”, manifestó el astrofísico.

En cuanto al futuro, asesora a sus jóvenes lectores en el capítulo final del libro: “Acuérdate de mirar hacia arriba a las estrellas y no hacia abajo a tus pies”.