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Una tercera parte de Estados Unidos en alerta por Tormenta Jonás

Por Agencias domingo 24 de enero del 2016

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La costa este de Estados Unidos amaneció ayer cubierta por un manto de nieve de más de 55 centímetros, que amenaza con paralizar la región durante varios días. Se espera que las precipitaciones, acompañadas de vientos de hasta 80 kilómetros por hora, continúen hasta la madrugada de hoy en una zona que abarca 20 Estados desde Georgia hasta Nueva York. En total, 85 millones de ciudadanos se han visto obligados a permanecer en sus casas ante la situación de emergencia.
La tormenta Jonás ya ha causado la muerte de al menos 12 personas. Una decena, entre ellos un niño de cuatro años, perdieron la vida en distintos accidentes de carretera. Otros dos hombres fallecieron por un infarto mientras limpiaban la nieve en sus casas en la región de Washington. A pesar de que las autoridades locales imponen multas a quienes no despejen las aceras y accesos a las viviendas, han insistido en que los estadounidenses bajo la emergencia por tormenta no abandonen sus casas por el peligro que todavía representan la nieve y el viento. En condiciones de visibilidad casi nulas, las máquinas quitanieves no puedan detectar a peatones en las calzadas.
El viernes, la alcaldesa Muriel Bowser calificó la situación de “vida o muerte” para quienes ignoren las alertas y no tomen las medidas de precaución necesarias.
La capital de Estados Unidos ya registraba en la mañana de ayer 35.5 centímetros de nieve -superando los 45 centímetros en algunas zonas de la ciudad-, a menos de 24 horas del comienzo de la tormenta. Se esperaba que la acumulación rebase los 60 centímetros para la madrugada de hoy. Los servicios meteorológicos alertan de que a lo largo de la mañana Washington podría recibir entre 5 y 7 centímetros de nieve por hora y condiciones de visibilidad nula que incrementan el riesgo de la tormenta. La combinación con bajas temperaturas y viento han llevado a las autoridades a adelantar que la mayor parte de las calles de la ciudad pueden permanecer bloqueadas hasta el miércoles.
Los principales Estados afectados son Carolina de Norte, con casi 150.000 personas sin energía eléctrica, la región de Maryland y Virginia junto con la capital, que ayer sufrió cortes de energía eléctrica; y Kentucky, uno de los primeros en recibir la tormenta, el viernes. Allí, centenares de coches quedaron atrapados en un trecho de 50 kilómetros de la autopista estatal. En Pensilvania, la nevada también ha dejado bloqueados a decenas de coches en la circunvalación, requiriendo la ayuda de la Guardia Nacional.
Nueva York cubierta
de nieve
Los primeros efectos de la tormenta Jonás se sintieron esta madrugada de ayer en Nueva York, que amaneció cubierta por 15 centímetros de nieve y en medio de un inusual silencio. Se espera que las acumulaciones superen los 60 centímetros en la ciudad. Las máquinas quitanieves trabajaban en la calzada y los empleados de los edificios más grandes se afanaban en limpiar el tramo de acera de delante de su portal, porque a los 10 minutos la calle era de nuevo completamente blanca y debían volver a trabajar con la pala.
El gobernador, Andrew Cuomo, compareció para advertir de que la tormenta no iba a ser breve, que se prolongaría varios días. De momento, ayer por la mañana los trenes y el servicio de metro siguieron operando, si bien los autobuses dejaron de circular. A partir de las 2,30 horas de la tarde ha quedado prohibido conducir hasta la medianoche y quien incumpla puede ser detenido. El metro que circula por superficie se detiene a las 16 horas y las demoras en los que aún funcionan son constantes.
Más que la nieve, preocupa el agua. En los Estados de Nueva York y Nueva Jersey, además, se han producido grandes inundaciones, superiores a las provocadas por el huracán Sandy en noviembre de 2012.
El nivel de nieve esperado era de hasta 50 centímetros, pero para los escasos transeúntes que había por la mañana en las calles, lo más peligroso era el viento. “La nieve es una cosa, eso podemos controlarlo, pero no es sólo eso, es el componente de los vientos de hasta 96 kilómetros por hora, y son las inundaciones, ese es el verdadero problema, ese es el peor escenario”, había dicho Cuomo a CNN.
La tempestad ha obligado a cancelar desde el viernes más de 9.500 vuelos en la costa este, donde las autoridades de diferentes Estados también han cerrado todos los servicios públicos, escuelas, oficinas federales y sistemas de transporte público.
Los gobernadores de Nueva Jersey, Pensilvania, Maryland, Virginia, Carolina del Norte y Georgia, junto con la alcaldesa de Washington, habían declarado el Estado de emergencia el viernes, antes de que comenzara a nevar. Las autoridades insistieron durante los días previos a la llegada de la tormenta que nadie saliera a la carretera. En la capital, los colegios y el sistema de transporte público permanecen cerrados desde el viernes, para evitar que los ciudadanos quedaran atrapados en las vías de circunvalación como ocurrió el miércoles por la noche.
Washington puede sufrir este fin de semana una de las peores tormentas registradas hasta ahora, más fuerte que la de 2010, que dejó 45.2 cm de nieve. El ayuntamiento ha ordenado el cierre completo del sistema de transporte urbano -incluida la segunda red de metro con más viajeros del país- durante tres días.