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Venezolanos en Colombia comercian hasta leche materna para sobrevivir

Por La Prensa Austral viernes 28 de diciembre del 2018

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Entre 10 y 30 dólares, el equivalente a 21 mil pesos chilenos. En ese precio venden las venezolanas su cabellera, dependiendo del largo y el cuido. No es un secreto que la naturaleza se los da en abundancia y firmeza. Lo saben y eso las obligó a descubrir un nicho comercial en tiempos de crisis.

“Pelo, buscando pelo”, grita un hombre, según la investigación de la cadena estadounidense Fox News. Otro, se asiste de un rótulo y completa la cadena del comercio: “compramos cabello”, dice su cartel.

El sitio de noticias venezolano NTN24, retoma la historia desde el departamento colombiano del Cúcuta, fronterizo con Venezuela. Ahí, las mujeres que han huido no lo han hecho sólo para alimentarse o dar a luz a sus bebés ante la escasez que reina en los hospitales de su país.

Su cabellera, como sus ansias de escapar de la crisis, se ha vuelto un elemento indispensable para subsistir. De ahí que lo vean como un negocio que los colombianos aprovechan para la elaboración de las cotizadas extensiones, un bien universal que entre mujeres es tan oneroso como necesario en las peluquerías.

Fox News ha ido más allá en los detalles de ese intercambio comercial. Algunas mujeres que recientemente dieron a luz venden su leche materna para sobrevivir. En otros casos hablan incluso de prostitución en niñas menores de 14 años, siendo lo más grave entre el comercio antes mencionado.

Las desesperadas jóvenes pueden llegar a ofrecer sus servicios sexuales por 7 dólares o 5 mil pesos chilenos. La misma cadena venezolana retoma la información de la estación estadounidense. Los jóvenes heterosexuales, también entrarían a ofrecerse en el “mercado gay” local.

“Debido a la brutal situación económica en Venezuela, vienen a Colombia en busca de trabajo o, al menos, de refugio y atención básica. Pero generalmente terminan vendiendo velas o café en los semáforos”, dijo Amy Roth Sandrolini, jefa de personal de The Exodus Road, una organización que desde los Estados Unidos se dedica a combatir la trata de personas a nivel mundial. “Donde también se vuelven vulnerables a ser reclutados, a ser víctimas de la trata de personas”.

Es una realidad que alcanza a la pobreza, falta de oportunidades en país ajeno y la desesperación de no obtener un empleo digno en territorios donde sus ciudadanos enfrentan sus propios problemas. Al inicio del éxodo venezolano y la llegada a su ciudad, las autoridades en Cúcuta dejaban ver las complicaciones en el sistema de salud, a la hora de acoger a los vecinos.