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  • Matilde Cárdenas Santana

Abuelo chileno dice que Suecia dilata rescate de 7 nietos en Siria

Por La Prensa Austral domingo 14 de abril del 2019

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La comunidad internacional ha sido testigo de la pesadilla que vive una familia sueco-chilena, cuyos nietos (7 en total) están atrapados en un campamento que antes pertenecía a la organización terrorista Isis y ahora está en poder de militares kurdos que recuperaron el asentamiento.

Biobiochile le ha dado seguimiento a la situación y habló en las últimas horas con Patricio Gálvez, el padre de Amanda González y abuelo de los menores de edad, de entre 1 y 8 años.

Gálvez vive en Suecia desde hace 30 años, cuando dejó atrás Chile para establecerse en territorio ajeno. Su hija nació en la nación nórdica, con las oportunidades que en Sudamérica no podía tener, sin saber lo que se avecinaba.

Partió la conversación desde esta sala de redacción hasta Gotemburgo con el desesperado abuelo chileno. No es para menos. Cada segundo cuenta para este hombre y brindarnos unos minutos, significó un tiempo valioso.

Amanda estaba en el colegio cuando comenzó a interesarse por el Corán. De hecho, en un inicio leía algunos párrafos. “Ella se convirtió antes a la religión a los 19 (años), no recuerdo el año, tendría que haber sido por el 2005”, dice Gálvez, tratando de hacer memoria en momentos en los que su cabeza está en varias latitudes a la vez. “Le interesó algunos textos que los encontró bonitos y de pronto se empezó a interesar en la historia hasta que se empezó a meter más y más”.

Su hija no se convirtió a otra religión, motivada por el amor. Cuando conoció al sueco Michael Skråmo, ella ya estaba convertida y leyendo el Corán como cualquier otro musulmán.

Entonces, el noviazgo entre Amanda y Michael surgió y creció. Era hasta cierto punto “normal”, para Patricio. Ambos jóvenes se casaron algún tiempo después y ese fue el origen de una pesadilla que alcanza en la actualidad a 7 inocentes niños y a su familia.

“Vivían una vida, como eran musulmanes, vivían una vida para mí un poco aburrida. Yo tengo otro tipo de dinámica en mi vida, pero vivían una vida normal”.

Del Corán a Isis

En 2014, Amanda le comunicó a su padre que se iría a vivir a Turquía con su marido y sus 4 hijos (nacidos en Suecia).

Recibió la decisión de forma muy peculiar en un inicio. “Me pareció simpático porque Turquía es musulmán, la gran mayoría son musulmanes pero también son muy libres y nunca lo había visitado. Pensé que a lo mejor era simpático tener un país que visitar como Turquía”.

Para ese entonces, los videos de Michael eran cada vez más notorios en Internet. El sueco llamaba a las personas a sumarse a las filas de Isis. En ocasiones, con un brazo cargaba el fusil y con el otro a uno de sus hijos. El niño a su vez, sostiene un arma como su padre, sin entender lo que realmente ocurría.

Amanda cumplía otro rol en el campamento Al Hol. Junto a las otras esposas de los combatientes, se aseguraban de las labores para atender a sus cónyuges e hijos, futuros reclutas.

Sin embargo, la vida les tenía un destino terrible. Skråmo, murió el año pasado en un combate contra militares sirios. A inicios de 2019 vendría la desaparición de Amanda y la orfandad para 7 niños, 3 de los cuales nacieron en territorio sirio, bajo el extremismo islámico y el de las condiciones precarias de vida, que los tenían desnutridos y enfermos.

Reencuentro

Gálvez partió de Suecia a un hospital, al norte sirio, a ver a tres de sus nietos que cayeron sumamente enfermos y desnutridos.

Llevaba suplementos alimenticios para ellos y los otros 4 que habían sido rescatados del campamento de Isis, por soldados kurdos, quienes los mantienen en ese asentamiento junto a decenas de personas más. En total, hay por lo menos 80 niños de nacionalidad sueca esperando por ser rescatados.

Gobierno sueco

Patricio sigue en pie de lucha, como la que libraban, desde otro bando, su hija y yerno, con una organización extremista a la que entregaron todo.

La del abuelo chileno, también es una batalla activa. Antes de su conversación con Biobiochile, ya había deslizado una queja por escrito desde su cuenta de Facebook, donde acusa abiertamente la despreocupación de la cancillería sueca por el tema, pese a que hay otros 80 huérfanos oriundos de Suecia en ese campamento en el que están sus nietos.

“Chile hubiese solucionado la evacuación de mis nietos quizás ya este fin de semana, mas Suecia en concreto, los paró diciéndole a Chile: ‘¡No! Estos son niños suecos y nosotros resolveremos esto”(hipócritamente ya hace sólo una semana atrás, no ayudarían a nadie y decían que no era fácil identificar la nacionalidad de estos niños)”, denunciaba en cada caracter, Gálvez.

Según el chileno, el gobierno sueco está dilatando el asunto con una dosis de burocracia innecesaria. A su juicio, el trato con los kurdos no es complicado.