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Edecán de la Cámara renuncia en medio de investigación por homicidio de prisionero político

Por La Prensa Austral jueves 7 de julio del 2016

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El coronel Reinel Bocaz Rocha renunció a su cargo como edecán de la Cámara de Diputados, esto luego de que The Clinic Online publicara en exclusiva que se había solicitado procesarlo por un caso de violación a los derechos humanos ocurrido durante el régimen militar.

El Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior pidió su procesamiento como autor del homicidio de un prisionero político en el Estadio Nacional, esto en 1973.

La dimisión del uniformado fue confirmada por el presidente de la Cámara de Diputados, Osvaldo Andrade.

“El señor edecán, en un gesto que reconocemos, ha decidido, solicitar su desafectación del cargo, para dedicarse plenamente a su defensa ante el ministro, ante el tribunal, y nosotros hemos aceptado aquello”, dijo el parlamentario.

Andrade además reveló que el contrato de Bocaz Rocha culminaba en agosto, lo que “ha facilitado también esta solución”.

El ministro contó que el la renuncia fue presentara durante la jornada en curso, y que no tenía información al respecto. “Me enteré anoche, solo tengo la información que aparece en el medio de prensa.”

“Quiero valorar la actitud que él ha tenido”, acotó Andrade, quien afirmó que la salida del edecán se hace efectiva inmediatamente y que como corporación no se referirán a la causa propiamente tal. “No vamos a expresar opinión sobre lo que resuelva la justicia”.

Junto con Bocaz Rocha, también se pidió someter a proceso al ex cabo Luis Alberto Oyarzo Oyarzo.

El caso en cuestión es el asesinato del militante del Mir, Oscar Delgado Marín, hecho que tuvo lugar en octubre de 1973.

La publicación de The Clinic Online recuerda que Bocaz era entonces un subteniente de 21 años del Regimiento Pudeto de Punta Arenas. Había llegado a Santiago a mediados de septiembre de 1973 junto con una batería de unos 100 hombres al mando del capitán Roberto Letelier.

Después de esa fecha, fue destinado a reforzar la guardia en el Estadio Nacional, lugar que se ocupó como campo de detención y tortura de cientos de prisioneros políticos.

Agencias