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Ezzati: “estamos perseguidos, pero no abandonados”

Por Agencias viernes 27 de julio del 2018

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El arzobispo de Santiago, citado a declarar como imputado, descartó a la Arquidiócesis que hubiera encubierto casos de abuso sexual.

El arzobispo de Santiago, el cardenal Ricardo Ezzati, se declaró como un perseguido y descartó haber encubierto delitos de abuso sexual al interior de la Iglesia Católica, luego de que la Fiscalía de Rancagua lo citara a declarar como imputado por el delito de encubrimiento en el marco de las investigaciones de abuso sexual cometidas por sacerdotes.

Ezzati enfrentó el miércoles su primera misa tras ser llamado a declarar como imputado y, en medio de manifestaciones en plena Catedral, el cardenal expresó: “Estamos atribulados por todas partes, pero no abatidos, perplejos, desesperados. Perseguidos, pero no abandonados, derribados pero no aniquilados”.

“Esa era la Iglesia -prosiguió- de los primeros tiempos, es también la Iglesia de todos los tiempos”, y que “hoy también estamos llamados a sentir el dolor de nuestros pecados, con la misma actitud de la Iglesia del comienzo”.

“Nuestra confianza está en aquel que ha vencido el mal con su cruz y nos ha rescatado del dominio del mal”, aseguró.

Cerca de 20 laicos llegaron a la Catedral Metropolitana para expresar su descontento con que Ezzati siga a la cabeza de la Iglesia chilena, con lienzos donde pedían la renuncia del arzobispo: “No nos robarán la esperanza”, “No más obispos encubridores”, “Renuncien todos”.

Un día antes a esta misa, el cardenal Ezzati envió una carta a la Arquidiócesis de Santiago donde tildó como “horroroso (el) caso de diversos abusos cometidos contra menores (por) Oscar Muñoz”, el ex canciller del Arzobispado quien hoy cumple prisión preventiva tras ser formalizado por siete delitos de abuso sexual y estupro contra menores, y aseguró a sus pares que tomó las acciones respectivas para “formarse un juicio, lo más objetivo posible”.

El obispo -quien realizó un detalle de las acciones que tomó- dijo a los sacerdotes que “la hora presente no es fácil” y les pidió: “Oren también por mí, por sus hermanos presbíteros, nuestra Iglesia Particular de Santiago, por toda la iglesia”.