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Jesuitas confirman nuevas denuncias contra fallecido sacerdote Renato Poblete

Por Agencias domingo 27 de enero del 2019

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La Compañía de Jesús informó que investigará la situación a fondo.

Mediante un comunicado, la Compañía de Jesús de Chile se refirió a la denuncia de una profesora de Teología de la Pontificia Universidad Católica contra el ex capellán del Hogar de Cristo, sacerdote Renato Poblete Barth, quien falleció en 2010.

Esto luego de que. en una entrevista a El Mercurio, la denunciante, Marcela Aranda Escobar de 53 años, revelara que los hechos sucedieron cuando estudiaba Física y “tenía unos 19 ó 20 años. Debe haber sido 1984 (…) En esa época tenía mucha inquietud de ayuda social y me acerqué al Hogar de Cristo para ser voluntaria, entusiasta, idealista, me movía mucho el pensamiento del Padre Hurtado”.

“Me aboqué con todo el entusiasmo juvenil -agrega- a ayudar en el Hogar de Cristo y me surgió este llamado a discernir una posible vocación religiosa. Es normal como católico que en algún momento uno se pregunte: ¿qué quiere Dios de mí? Me recomendaron tener un director espiritual para acompañar ese proceso y me hablaron del capellán Renato Poblete Barth”.

“Me sentí muy honrada cuando aceptó recibirme, era una persona muy conocida. Fui muy confiada a ese primer encuentro, recuerdo que me dio un gran abrazo y me pidió que le relatara mi vida. En algún momento me dijo: ‘De ahora en adelante, yo seré tu padre y te daré todo el cariño que necesitas’. Fue muy emocionante y me dejó completamente abierta a lo que vino después. Nunca pensé que un deseo y una búsqueda tan noble terminaría en un abuso tan horrible”, relata.

Sobre los abusos que se prolongaron hasta que cumplió 27 años, Marcela remarca que “el abusador es una persona muy astuta, con un manejo impresionante de la psicología humana, pero para la maldad. Tienen la capacidad de percibir dónde está tu fragilidad, por ahí entran y uno no tiene herramientas para defenderse del abuso”.

Así, añade, “A medida que van transcurriendo los hechos de abuso, uno va quedando completamente atrapado, comienza a perder la noción de lo que está bien y lo que está mal, pierde la voluntad, la libertad. Uno se transforma en un esclavo de la voluntad del otro”.

Marcela Aranda indicó que durante los últimos 25 años bloqueó todos los episodios de abuso que recibió por parte del sacerdote Poblete.

Comunicado de los jesuitas

En respuesta, la Compañía de Jesús expresó a través de un comunicado publicado en su sitio web que lo denunciado por Aranda “nos avergüenza y entristece”.

Sin embargo, valoraron su coraje e informaron que investigarán la situación a fondo, agregando que tras la publicación de una misiva el pasado 17 de enero, han recibido más denuncias contra el párroco.

En este sentido, hicieron un llamado a quienes tengan antecedentes que aporten en esta investigación, quienes pueden hacerlos llegar al abogado Waldo Bown, instructor de la investigación, a su correo electrónico: wbown@blycia.cl.

En tanto, desde la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico de Chile se solicitó una Comisión Investigadora de Verdad, Justicia y Reparación independiente de la Iglesia Católica para transparentar la situación.

La denuncia

La Compañía de Jesús en Chile anunció oficialmente el 17 de enero una investigación canónica previa en contra del ex capellán del Hogar de Cristo, el fallecido sacerdote Renato Poblete, por una acusación de abusos sexuales, de poder y conciencia, que habrían ocurrido entre 1985 y 1993.

A través de un comunicado, la organización religiosa informó que a comienzos de enero recibió una denuncia de abusos sexuales, de poder y conciencia, cometidos por el sacerdote Renato Poblete Barth, quien murió en febrero de 2010 producto de un ataque cardíaco, a los 85 años de edad.

La denuncia fue recibida por la Comisión de Escucha encargada por el obispo de Malta, Charles Scicluna, y se refiere a delitos y situaciones abusivas ocurridas entre 1985 y 1993, las que los jesuitas catalogaron de carácter grave. Ahora se sabe que el caso corresponde a Marcela Aranda, académica de la UC.

Marcela Aranda, denunciante: “La Compañía de
Jesús tiene la oportunidad de revisar qué pasó”

La teóloga e ingeniera Marcela Aranda Escobar, de 53 años, sacó la voz luego de que denunciara por abusos sexuales y de poder al sacerdote jesuita Renato Poblete, quien falleció en 2010.

“Me siento sobreviviendo con gran esfuerzo, mucha ayuda especializada y el cariño de mis amigos por abusos horrorosos”, relata la mujer a El Mercurio, su primera entrevista tras hacerse público el caso.

Aranda, profesora de la Facultad de Teología de la UC, presentó la denuncia ante la Comisión de Escucha que encargó el obispo Charles Scicluna. Hace exactos 10 días, la Compañía de Jesús -orden a la que perteneció Poblete- confirmó que se investiga la denuncia de abusos “en el ámbito sexual, de poder y de conciencia” ocurridos entre 1985 y 1993.

Marcela decidió no revelar, públicamente, los abusos que sufrió hasta que sea llamada entregar su testimonio frente al investigador canónico.

“Cuando uno hace una denuncia de la envergadura de la que he hecho y del personaje (que se trata), me siento con la responsabilidad de decir que fui yo quien hizo esa denuncia, que la gente perciba la devastación que hay en quien ha sufrido estos abusos, con nombre y rostro concreto. Que vean las huellas del dolor”, explica por su decisión de hablar con la prensa.

Marcela explica que, en mayo de 2018, como profesora de la Universidad Católica, la invitaron a participar en una charla con James Hamilton, víctima del sacerdote Fernando Karadima, sin embargo, “me produjo un malestar físico y emocional tremendo”, por lo que no pudo asistir.

Cinco meses después fue invitada a una reunión con el abogado Juan Pablo Hermosilla, quien daría una charla a los profesores de Teología de la UC sobre “la renovación de las estructuras eclesiales que finalmente han propiciado el abuso”.

Fue entonces, afirma, que “se me abrió la herida, sentí una angustia que no podía controlar, no entendía qué me pasaba. En mi desesperación llamé a mi colega y gran amigo, el sacerdote Rodrigo Polanco”.

Estos acontecimientos hicieron que “brotaran en mi memoria los más horrorosos recuerdos del abuso sexual sufrido y colapsé psicológicamente”.

En noviembre, con apoyo del abogado Juan Pablo Hermosilla y “en conjunto decidimos iniciar una denuncia eclesiástica en la oficina de escucha que monseñor Scicluna dejó en Chile”.

“Aquí no se trata de enjuiciar a un muerto, aquí se trata de que la Compañía de Jesús tiene la oportunidad de revisar qué pasó para que alguien sufriera el abuso que yo sufrí por tantos años y nadie hiciera nada, como si nadie hubiera visto ni oído nada”.