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Juan Carlos Cruz y próxima reunión con el Papa: “Va a venir un terremoto en la Iglesia chilena”

Por La Prensa Austral lunes 16 de abril del 2018

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Una de las víctimas del sacerdote Fernando Karadima fue invitado por el Pontífice al Vaticano, para que
entregue detalles de las denuncias junto a otros implicados en abusos sexuales.

El periodista Juan Carlos Cruz desde Philadelphia, Estados Unidos lleva años encabezando las denuncias contra los abusos sexuales que sufrió de parte del sacerdote Fernando Karadima, y cómo presenciaba y toleraba esos abusos monseñor Juan Barros, hoy obispo de Osorno. Sin embargo, las denuncias eran desestimadas por la iglesia, e incluso en enero, en su visita a Chile, el Papa fue enfático: “El día que me traigan una sola prueba contra el obispo Barros, ahí voy a hablar. Todo es calumnia”, ante lo cual Cruz reaccionó indignado. “Como si uno hubiese podido sacarse una selfie mientras Karadima me abusaba”, reclamó.

En esa oportunidad, el Pontífice reusó reunirse con Cruz y otras dos víctimas de Karadima, Andrés Murillo y James Hamilton. Pero tres meses después, tras leer el informe de sus enviados a nuestro país, el Papa Francisco dio un giro de 180 grados: pidió perdón a estas tres víctimas y los invitó a Santa Marta, a pasar un fin de semana con él, el 28 de abril. “Se ha despejado la agenda”, explicó Cruz, que recibió en Philadelphia al diario El País de España con la esperanza de que el Papa tomará medidas y renovará por completo la iglesia chilena.

-¿Les han invitado al Vaticano a explicar su caso?

“Sí, estamos en contacto permanente con el Papa aunque no hemos hablado con él directamente, lo hacemos a través de sus enviados, sobre todo de monseñor Bertomeu (el sacerdote español enviado a Chile con Charles Scicluna para hacer un informe sobre los abusos) y nos ha invitado a los tres al Vaticano, sin condiciones, nos dijeron que las pusiéramos nosotros. Nos han ofrecido quedarnos en Santa Marta y reunirnos con él personalmente, quiere pasar toda la tarde del domingo conmigo, estamos impactados. Les dijimos que no queríamos que fuera algo de relaciones públicas y no, quiere conversar sinceramente con nosotros, con calma”.

-¿Están satisfechos?

“Estoy contento porque el informe de Scicluna es lapidario, también monseñor Bertomeu es extraordinario. Le mostraron al Papa la verdad. Esto no es una victoria nuestra, es de tantas víctimas en todo el mundo que no tienen la oportunidad de que los oigan como nosotros. Esto es un gran paso adelante para que a partir de ahora a las víctimas se las crea y se las respete”.

-¿Cree que el giro del Papa es sincero?

“Yo le creo al Papa, pero quiero conversar con él porque es increíble que el hombre más informado del mundo no esté informado de lo que pasa en su Iglesia. Creo que el cardenal (Francisco Javier) Errázuriz tiene unas grandes redes de desinformación y maldad, y el nuncio también. Son muy maquiavélicos, han logrado hacer mucha maldad y han desinformado al Papa”.

-¿Cree que el Papa cambiará la iglesia chilena?

“El nos ha pedido que vayamos a Roma antes de los obispos y nos han dicho que se van a tomar medidas. Creo que va a venir un terremoto en la Iglesia chilena y varios obispos van a salir, no sólo Barros. Me alegro, porque así el caso de Chile va a servir como ejemplo para el mundo. Hay un cambio muy claro, ahora estoy pensando cómo voy a hablar con el Papa, como se lo voy a explicar. Le voy a contar el horror que viví con los abusos y después como lo ocultó la Iglesia chilena. A mí no me lo han contado, yo lo viví, Barros estaba a mi lado cuando Karadima me tocaba, me besaba. Aún no me he podido perdonar a mí mismo por no haber sido capaz de impedir que me abusara. Yo tenía 15 años y había perdido a mi padre. Pero sigo siendo creyente. Estoy bastante agradecido al Papa, espero que algo resulte de esto”.

-¿Cómo han vivido este cambio?

“Para nosotros es como raro, estamos acostumbrados a que la Iglesia nos dé golpes, nunca nos escucharon. Ahora es distinto y quiero darle una oportunidad, ver qué sale de esto. No quiero desaprovechar esta oportunidad no por nosotros, sino por todos los niños que han sufrido y sufren abusos a manos de curas y de otros en todo el mundo”.

-¿Han hablado con la Iglesia chilena o con Barros?

“No, claro que no. No queremos hablar con Barros ni con nadie, ellos no se dan cuenta de que les viene un terremoto. Lo estamos esperando y nos alegraremos mucho”.