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  • José Arturo Sotomayor García

Mariana Aylwin asegura que el programa de gobierno “era inviable aun sin crisis”

Por Agencias miércoles 22 de julio del 2015

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“La verdad es que el programa (de gobierno) era inviable aun sin la crisis económica y política”, dice la ex ministra de Educación, Mariana Aylwin, quien responde de esa manera a La Segunda, matizando que en todo caso el llamado a actuar con “realismo sin renuncia” es una manera de enmendar el rumbo.

A su juicio es inaceptable que el gobierno no se diera cuenta que el Estado tenía problemas de gestión que hacía imposible prometer lo que se prometió.

Sobre los responsables, sostiene que “le asigno una gran responsabilidad al mundo político de la Concertación que se compró entero el discurso de los movimientos sociales”.

Respecto de la responsabilidad de la Presidenta Michelle Bachelet en este hecho, asegura que “se subió al carro de los movimientos sociales porque parecía ganador. Lo lamento, porque con el liderazgo que tenía pudo haber seguido su instinto”.

De cara al llamado segundo tiempo lanzado hace casi dos semanas con el sinceramiento de la Jefa de Estado, la hija del ex Presidente Aylwin opina que va en la senda correcta, y que es de esperar que con ello (realismo sin renuncia) se recupere la sintonía con la gente, pues “estamos viviendo una crisis de liderazgo que está afectando la conducción. Ahora, es de esperar que recupere el liderazgo y que también empodere a sus ministros”.

Cabe recordar que Mariana Aylwin se ha mostrado particularmente crítica de la gestión del gobierno, sobre todo respecto de la reforma educacional.

En enero de este año, dijo en entrevista con El Mercurio sobre el proyecto aprobado que pone fin al lucro, el copago y la selección que “en algunas cosas quedó mejor y en otras cosas, peor. Pero para mí, el tema de fondo es que los argumentos que dio el gobierno en la discusión y que convencieron en definitiva a la Nueva Mayoría, a mí no me convencieron”.

Parte de la argumentación que entregó en esa oportunidad fue que “no va a impactar en mejorar los aprendizajes de los niños y que las expectativas sobre el impacto de la inclusión son desmedidas. No veo por dónde estos cambios van a significar las transformaciones que el gobierno está esperando o que ha comprometido en términos de reducir la desigualdad. Ojalá me equivoque”.

Ya por ese entonces, la ex ministra aseguraba que el gobierno no terminaba por convencer a la gente.

“El gobierno convenció a la Nueva Mayoría, pero no ha convencido a la opinión pública. A pesar de que promete la igualdad, gratuidad, el fin al lucro, bueno, la gente no la apoya mayoritariamente. Su apoyo es menos del 40%. Esta es una reforma que está basada en la desconfianza, y los colegios necesitan confianza para operar bien. Por otra parte, desconoce cómo funcionan los colegios. Le agrega muchísimas trabas a la gestión y eso me preocupa. Les resta autonomía a los establecimientos”.