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EDITORIAL

Aborto en tres causales: Un proyecto difícil de abordar, pero necesario

Por La Prensa Austral viernes 28 de julio del 2017

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Luego de las recriminaciones internas de la Nueva Mayoría por la forma poco feliz en que terminó enviándose a comisión mixta el proyecto de ley que despenaliza el aborto en tres causales, volvió a agudizarse el debate nacional respecto de esta materia y se levantaron diversas expresiones que recogen cuán disímil puede ser la opinión ciudadana e institucional.
Ser uno de los escasísimos países en el mundo que no tiene regulada la interrupción del embarazo -aunque sea para hacer frente a causas tan específicas como pueden ser la inviabilidad del feto, el peligro de vida de la madre y la violación-, le ha valido a nuestra nación recriminaciones foráneas como la campaña impulsada por Amnistía Internacional: “Chile no protege a las mujeres”.
En su calidad de simple ciudadano, el obispo magallánico Alejandro Goic sostuvo que la despenalización del aborto dejó en él un sa-
bor amargo respecto de la democracia fundada en valores y advirtió que son los riesgos de legislar con frenesí o de anteponer la calculadora electoral a los proyectos país.
A posturas como las del obispo de Rancagua -que tiene el peso, además, para nuestra región de ser tío de la senadora y candidata presidencial de la DC Carolina Goic-, salió al paso la directora regional del Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género (Sernameg), la que defendió la iniciativa en cuanto busca devolver a la mujer su autonomía y capacidad de decidir sobre su propio cuerpo.
Este proyecto sigue siendo difícil de abordar si se afronta desde la óptica de las creencias personales, pero, más allá de las confesiones religiosas y morales, el Estado debe legislar para garantizar el bienestar de todos y esta iniciativa busca restablecer el derecho de la mujer de decidir sobre algo tan delicado, pero siempre acotando tal decisión para que ésta no sea fruto de un capricho o de una conducta irresponsable.