Necrológicas
  • María Bernilda Díaz Oyarzo
EDITORIAL

Actos vandálicos: el turno de la Fiscalía

Por La Prensa Austral lunes 23 de diciembre del 2019

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En el contexto de una nueva jornada de protesta social, la vida de una esforzada mujer se vio inesperada e injustamente perjudicada en Punta Arenas.

Se trata de la arrendataria de un céntrico kiosco que fue contactada la madrugada del sábado para informarle que dicho local resultó parcialmente quemado luego que un encapuchado lanzara una bengala en contra de la pequeña dependencia.

La acción oportuna de Carabineros – los mismos que son cotidianamente vilipendiados- permitió aplacar inicialmente las llamas, a la espera de que llegaran efectivos de Bomberos.

Como consecuencia del fuego y, luego, el agua para sofocarlo, el interior del kiosco y la mercadería que allí se expendía resultaron dañados. Para la comerciante, esto implicó pérdida total de su inventario.

¿Qué objeto tiene, en medio de manifestaciones por demandas sociales, dañar a un pequeño comerciante? La respuesta es clara, aunque parece que no lo es para todos y esto es, precisamente, lo que resulta preocupante.

La persona que provocó tal destrozo sólo puede recibir el calificativo de desquiciado. Su acción no afectó al Presidente Piñera, a la clase política, al gran empresario ni a ninguna industria cuyos exponentes se han coludido por años para timar a los consumidores. Mucho menos aportó a que haya un cambio radical en el sistema de pensiones y tampoco a que los chilenos reciban jubilaciones que no sean miserables.

Este acto irreflexivo y cuasi criminal ha empobrecido a Cecilia Villavicencio, ha hecho que los días de esta jefa de hogar que debe mantener sola a sus hijos sean más difíciles. Ella representa a decenas de magallánicos que, como ella, se han visto afectados por la violencia, desmanes y actos delictivos que han buscado ampararse en el marco de las movilizaciones.

La Fiscalía tiene una labor importante que cumplir frente a este tipo de hechos, pues hay indicios de que muchas de estas acciones destructivas son concertadas y están siendo impulsadas por sectores acostumbrados a usar el vandalismo para sus fines espurios.