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EDITORIAL

Alto consumo de drogas y alcohol en escolares

Por La Prensa Austral martes 11 de diciembre del 2018

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El último estudio del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda) arrojó que los escolares chilenos -entre 8º básico y 4º medio- encabezan el consumo de tabaco, marihuana, cocaína, pasta base y tranquilizantes en el continente.

Un 30,9% de los alumnos encuestados admitió haber consumido marihuana el año pasado y un 3%, cocaína.

La edad promedio de inicio de la ingesta de bebidas alcohólicas quedó registrada en 13,7 años. 

En Magallanes, se estableció que los 12 años es la edad promedio en que los niños comienzan a utilizar sustancias psicotrópicas y estupefacientes, así como a beber alcohol.

En paralelo, la Policía de In-
vestigaciones (PDI) ha expresado su inquietud por el incremento explosivo del tráfico de cocaína en la zona, registrándose que la incautación de esta droga ha crecido más de 2.100% este año en comparación con el anterior.

El propio fiscal regional se mostró preocupado por la que calificó de “alarmante” distribución de sustancias ilícitas.

Todos estos antecedentes han llevado a las sociedades científicas del país a alzar la voz y a emitir una señal de alerta potente, al cuestionar que, por diferentes razones, existe una baja percepción del riesgo que importa el consumo de las drogas entre niños y adolescentes y que ello alienta que los estudiantes las prueben.

Tener a los niños y adolescentes que más consumen drogas y alcohol en todo el continente amerita la máxima preocupación. 

Representantes de la Sociedad Chilena de Pediatría, la Sociedad de Psicoanálisis y la Sociedad de Psiquiatría y Neurología de la Infancia han convenido que el consumo de drogas y bebidas alcohólicas daña el cerebro de los niños y piden que se uniforme este mensaje y que no se normalice ningún tipo de uso de sustancias ilícitas ni la ingesta alcohólica. 

Una vez más la educación y la información oportuna resultan las herramientas más eficaces para prevenir el anticipado ingreso de los niños y los adolescentes en el mundo de la drogadicción y el alcoholismo.