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EDITORIAL

Brecha de Pensiones

Por La Prensa Austral miércoles 22 de mayo del 2019
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Aunque se han dado algunos pasos tendientes a estrechar la brecha salarial, se mantiene una diferencia considerable entre los sueldos que perciben los hombres y las mujeres por un mismo trabajo.

Igualmente, sigue existiendo un predominio masculino en los cargos de jefaturas y, sobre todo, gerenciales, donde, si bien ya es más habitual ver a profesionales mujeres instaladas, dista mucho de existir un equilibrio.

Si persiste la brecha salarial, para nadie es un misterio que esta inequidad que afecta al segmento femenino de la población tiene que tener su correspondencia a nivel de las pensiones.

Esto fue concluido una vez más por un estudio que realizó la Superintendencia de Pensiones, el cual estableció que el promedio general de las jubilaciones es de $320 mil mensuales, mientras que el de las mujeres de sólo $192 mil.

Siendo estas pensiones demasiado bajas, lo es mucho más el dinero que están recibiendo las adultas mayores, quienes están percibiendo $128 mil menos que los hombres.

Esto tiene una rápida explicación: la mentada brecha salarial y los años en que tanto hombres y mujeres cotizan. En promedio, las mujeres sólo imponen 15,7 años, mientras que los hombres 19,7 años. En ambos casos, es menos de la vida laboral.

Las lagunas previsionales de las mujeres son mayores porque son ellas las que asumen responsabilidades fa-miliares, muchas de las cuales no son remuneradas, como son la crianza de los hijos y el cuidado de los enfermos y adultos mayores. Además, juega en contra de ellas los cinco años menos de cotizaciones, al poder jubilar a los 60 años.

Mientras las AFP siguen colocando el acento en el número de años que se cotiza y las lagunas previsionales, el Estado debe avanzar en generar condiciones para que las mujeres tengan mejor acceso a la enseñanza y la capacitación constante de éstas, para que ingresen con éxito al mercado laboral, tanto como crear una red de asistencia que sea más equitativa para que los hombres asuman muchas de las labores que las mujeres prestan a los hijos y familias.