Necrológicas
  • Ximena Paz Alvarez Ruiz
  • Clara Díaz Guenchor
  • Teodoro José Arroyo Gómez
  • Julio Sebastián Calderón Maclean
  • Francisca Gallegos Rubio
  • Melissa Alexandra Vera Torres
  • Luis Ortega Barría
EDITORIAL

Capacidad de entregar un buen servicio a los turistas

Por La Prensa Austral martes 27 de diciembre del 2016

Compartir esta noticia
73
Visitas

Magallanes se ha definido co-
mo región turís-
tica por esencia y se han ido dando importantes pasos en pro de mejorar la conectividad, dotar de mejor infraestructura vial, portuaria y aeroportuaria. También ha comenzado un trabajo para diversificar la oferta.
Además ha existido una coordinación público-privada para apuntar a una de las grandes falencias: la calidad de los servicios.
Aunque se ha buscado mejorar la apatía o falta de empatía de quienes deben recepcionar y atender a los turistas en diversos ámbitos, tanto como encarar la falta del dominio del inglés y otros idiomas, aún resta mucho por hacer en este campo.
Un buen trato del personal apostado en los puntos fronterizos y de llegada a la región y de los recepcionistas que chequean a los pasajeros en hoteles y hostales es esencial para que los turistas ingresen y se vayan de Magallanes con una grata impresión.
Lo mismo ocurre con quienes están encargados de las agencias que ofrecen tours y del personal que trabaja en cafés y servicios de restaurantes.
Aporta lo suyo mantener el comercio abierto.
Contar con guías experimentados y conocedores de la geografía e historia de la zona es otro factor que marca la diferencia.
Convertirse en una región turística demanda un esfuerzo adicional del comercio y de los prestadores de servicios, sobre todo en la temporada de cruceros, en la que, como pasó el domingo de Navidad, desembarcaron cerca de cinco mil turistas en Punta Arenas.
Considerando que se trató de un día especial, se buscó hacer frente a la mayor demanda con el plan de contingencia que elaboró la Municipalidad de Punta Arenas y la dirección regional de Sernatur, aunque éste no fue suficiente para dar abasto.
Lo peor que le puede pasar a un destino turístico es ganarse una mala fama y no atender bien a miles de visitantes extranjeros puede contribuir a ello.
Lo sucedido deja como lección que, teniendo claro el calendario de la temporada de cruceros y con reservas hechas con antelación, perfectamente la ciudad se puede adaptar a los mayores requerimientos y las empresas del sector deben realizar un esfuerzo adicional para satisfacer a quienes llegan de tan lejos a visitar nuestros atractivos turísticos.