Necrológicas
  • Luis José Rodolfo Mansilla Cárcamo
  • María Orfelina Almonacid Miranda
  • Enrique Guillermo Bacho Herrera
EDITORIAL

Caso de indigente que murió de frío

La vida está llena de paradojas y una de ellas ocurrió el domingo, el día que, para la gran mayoría de los habitantes de este país, está dedicado al descanso y a la familia y -bajo diversas confesiones religiosas- está consagrado a la oración y a Dios.
[…]

Por La Prensa Austral martes 16 de junio del 2015
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La vida está llena de paradojas y una de ellas ocurrió el domingo, el día que, para la gran mayoría de los habitantes de este país, está dedicado al descanso y a la familia y -bajo diversas confesiones religiosas- está consagrado a la oración y a Dios.

Por ende, es un día en que, más que otros, debiera primar el amor, la fraternidad, el espíritu solidario y la compasión.

Este domingo, sin embargo, ante los ojos de todos y de nadie murió un hombre que solía pedir limosna afuera del principal templo católico de Punta Arenas y quien solía pernoctar en la Hospedería del Hogar de Cristo por no tener un hogar dónde vivir ni dormir.

Bajo un árbol, en una de las avenidas más hermosas y transitadas de la ciudad, Heriberto Soto Pinuer (52 años) dejó de existir al ser presa del frío. Se transformó en el segundo hombre en fallecer por hipotermia debido a las bajas temperaturas en menos de dos meses y medio.

Seguramente, su funeral no será muy concurrido ni habrá demasiado pesar en la comunidad ni se pagarán necrológicas en los medios locales.

El fallecimiento de este hombre vuelve a cuestionarnos como sociedad. En primer lugar, como familia, respecto de la forma en que criamos, formamos y contenemos a nuestros seres cercanos y cómo, por defecto, nos
desentendemos de ellos cuando representan una carga que no queremos seguir llevando.

Como comunidad magallánica, también cabe un mínimo de remordimiento, respecto de la forma en que, más que dar una limosna ocasional, procuramos recuperar a uno de los nuestros, a alguien que fue más débil y que prefirió deambular por las calles, sin hogar, sin trabajo, sin mayor futuro.

A nivel de las instituciones de gobierno, existe un permanente cuestionamiento sobre la red asistencial establecida. Hay que evaluar si ésta está o no funcionando correctamente y si logra el fin que es reinsertar a estas personas, procurando no sólo un techo ocasional, sino tratamiento para su enfermedad -normalmente el alcoholismo- y recuperación como trabajador.

La muerte de Soto Pinuer también nos permite criticar el uso de eufemismos que ocultan realidades terribles y condiciones de vida inhumanas, pero que se morigeran al oído al usar términos como “vulnerable” o “gente en situación de calle”.