Necrológicas
  • Carmen Alvarez Alarcón
  • Valeria Aguilar Díaz
EDITORIAL

Censo y la alegría de ser un buen ciudadano

Por La Prensa Austral jueves 20 de abril del 2017

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Ayer se realizó el Censo de Población y Vivienda 2017, el cual fue aplicado por más de 520 mil personas que se enrolaron voluntariamente para participar en este proceso como censistas y supervisores y contribuir, así, a su éxito.
A lo largo del país y en nuestra propia región, hubo un denominador común: el entusiasmo y la alegría que mostraron los censistas y su alta concurrencia a los locales designados como puntos de encuentro.
Este sentimiento placentero también estuvo presente en gran parte de la población, la cual se levantó temprano esperando el paso de los censistas, entendiendo a cabalidad la importancia de abrir sus puertas y contestar las preguntas del cuestionario ideado para este censo abreviado. Incluso, se dio la particularidad de que, a través de los medios de comunicación y las redes sociales, muchos pobladores expresaron su inquietud y hasta su molestar cuando, transcurridas varias horas, nadie había llegado a levantar la información censal.
Lo vivido ayer resultó ex-cepcional y recordó jornadas memorables de participación ciudadana, como lo fueron el plebiscito de 1988 y los procesos electorales subsiguientes que permitieron recuperar la democracia y afianzarla.
Un aspecto importante a considerar en igual sentido fue la cantidad de jóvenes que se inscribieron para censar y que destinaron genero-
samente su tiempo y capacidades.
Bien pudiera tomarse lo sucedido en la víspera como un ejemplo para una clase de educación cívica, pues se comprobó que las personas se movilizan cuando son convocadas por una buena causa y que es posible aspirar a que en Chile se revaloricen las acciones comunitarias y a los ciudadanos activos.
Es necesario retomar conceptos como trabajo comu-
nitario, voluntariado, participación y sociedad organizada.
Quizás demasiados acostumbrados a esperar que los beneficios provengan del Estado o que todo provenga de la iniciativa privada, ha habido un aletargamiento del ejercicio ciudadano, el que no sólo demanda velar porque se respeten los derechos de cada uno, sino que se ejerce apropiándose de los problemas comunes y buscando soluciones solidarias.