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EDITORIAL

Cifras preocupantes

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Por La Prensa Austral domingo 12 de julio del 2015

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Una voz de alerta hacia las autoridades para seguir trabajando con fuerza en la prevención, sobre todo en lo que concierne a los niños y jóvenes, única manera de evitar que un mayor número de ellos se vea envuelto en un consumo, ya sea de marihuana, alcohol y/o tabaco, que puede ser muy perjudicial para su salud física y mental.

El miércoles último se conocieron las principales conclusiones del Undécimo Estudio Nacional de Consumo de Drogas en la población general de la Región de Magallanes y Antártica Chilena correspondiente al año 2014.

El análisis abordó prevalencia de la marihuana, alcohol y tabaco. Respecto de la primera, el consumo reveló un explosivo aumento de 12 puntos en la última década, pasando de 1,7 por ciento el año 2004 al 14,5 por ciento en 2014. En alcohol, el consumo se elevó en casi un punto en los últimos 10 años, y en tabaco, la región ocupó el segundo lugar a nivel nacional.

Sobre la marihuana, las mayores variaciones detectadas en la encuesta giran en torno a los varones, donde la prevalencia pasó de 9,8% a 14,6 por ciento. Sin embargo, en términos etarios, el principal aumento afectó a jóvenes de entre 12 y 18 años, donde el consumo prácticamente se duplicó, creciendo de 6,7% a 13,51%, en sólo dos años.

Uno de los objetivos que persigue este estudio gubernamental que se hace cada dos años a nivel país, es conocer la magnitud y características del consumo de drogas en poblaciones específicas, y determinar el nivel de conocimiento y evaluación de los programas preventivos por parte de la población general y sus expectativas de solución del problema.

Evidentemente los resultados vienen a constituir una voz de alerta no sólo para las autoridades competentes, sino también para los padres. En el caso de los primeros, su compromiso es seguir trabajando con fuerza en la prevención, sobre todo en lo que concierne a los niños y jóvenes, única manera de evitar que un mayor número de ellos se vea envuelto en un consumo, ya sea de marihuana, alcohol y/o tabaco, que puede ser muy perjudicial para su salud física y mental. Los padres, en tanto, deben estar atento a las conductas cambiantes de sus hijos.

Sin duda, algo ocurre que, pese a las campañas en diferentes ámbitos de la sociedad, estos flagelos no dan tregua. Por lo tanto, los preocupantes nuevos resultados deben ser motivo de una profunda reflexión.