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EDITORIAL

Contaminación con plásticos

Por La Prensa Austral martes 18 de diciembre del 2018

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El plástico, que fue uno de los inventos de fines del siglo XIX, irrumpió en nuestra sociedad como un elemento facilitador de la vida cotidiana, pero hoy es uno de los principales enemigos del medioambiente.

Fue a mediados del siglo pasado que comenzó la producción a escala del plástico y hoy el mundo lidia con 8.300 toneladas, de las cuales 6.300 millones se han convertido en residuos. De éstos, empero, 5.700 millones no han pasado nunca por un contenedor de reciclaje.

Antes de las decisiones mu-
nicipales adoptadas en Maga-llanes para prohibir el uso de bolsas plásticas en los supermercados y comercio, era recurrente ver cómo vastas zonas del paisaje patagónico resultaban contaminadas con este tipo de desechos, amén de otros residuos plásticos y de plumavit.

Esta polución ambiental sigue siendo importante en las inmediaciones de los vertederos municipales.

Pese a estos esfuerzos, el plástico sigue siendo uno de los principales contaminantes de los mares y canales australes, llegando a sus playas y/o ensuciando las aguas con sus trocitos diminutos que, luego, son absorbidos por los peces y todo tipo de mariscos.

Nadie sabe con certeza cuánto plástico sin reciclar está teniendo como destino final el mar y sus costas en el mundo, menos en nuestra región.

Recientemente en Magalla-nes, zona que se precia de ser impoluta, estudiantes de establecimientos de Tierra del Fuego llenaron tres zódiac con basura tras un operativo en bahía Jackson, al interior del Parque Karukinka. Se trata de un sector en que se reproducen elefantes marinos.

Ahora, un joven puntarenense -conmovido por la ingrata visión de la cantidad inmensa de basura, sobre todo plásticos, que contaminan las playas fueguinas- ha organizado un mega operativo de limpieza.

Ambas iniciativas son absolutamente loables y tienen que remover nuestra conciencia. La comunidad magallánica debe reciclar más y establecer controles que permitan inhibir que las embarcaciones nacionales y extranjeras que cruzan nuestras aguas boten sus desechos al mar.

No está claro cuánto se demora el plástico en biodegradarse. Algunos aseguran que tarda 450 años y otros, que no lo hace nunca. Mientras, recién se empiezan a conocer los estudios sobre el impacto de los micro plásticos en la biodiversidad marina.