Necrológicas
  • Juan Bautista Haro Vidal
EDITORIAL

Empatía con los familiares de una tragedia

Por La Prensa Austral jueves 12 de diciembre del 2019

Compartir esta noticia
Visitas

En una tragedia de la envergadura de la ocurrida este lunes cuando, por razones que aún se desconocen, el avión Hércules C-130 dejó de comunicarse y se precipitó al mar, existen muchas interrogantes y aristas posibles de indagar.

Desde el punto de vista noticioso, comienza naturalmente una competencia entre los medios de comunicación por tener primicias y ser los primeros en informar. Pero, este ejercicio informativo puede ser virtuoso o llevar a un frenesí irracional.

Para que se transforme en una dinámica positiva, la entrega noticiosa tiene que ser profesional y, sobre todo, regida por la ética.

Lamentablemente, no todos los involucrados en la transmisión de noticias e información actúan bajo tal imperativo y siguen abrazando el sensacionalismo y las notas sensibleras.

Ello, porque más que el mérito y la pertinencia de la información, se busca alentar el morbo y captar audiencias.

Ayer, llegó a Punta Arenas un grupo de familiares de las 38 personas que iban a bordo del avión siniestrado, esperando entender qué pudo haber sucedido y qué esperanzas se podían mantener respecto de la dificultad de operar y realizar una rebusca en una zona que presenta difíciles condiciones.

En éste como en otros casos en que está presente el tremendo dolor de la pérdida de una vida humana, la prensa tiene que ser respetuosa e informar con decoro y sin ser invasiva. Habrá personas y familias que querrán hablar y compartir sus sentimientos, pero también hay gente que tiene el legítimo derecho de estar en paz, sin sufrir la impertinencia de reporteros.

En esto, los medios de comunicación tienen un enorme desafío y, por ende, una inmensa oportunidad de marcar la diferencia y de no caer en el ritmo loco de matinales ni de las redes sociales. Se trata, en suma, de tener un mínimo de empatía.