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EDITORIAL

Escasez de geriatras en Magallanes

Por La Prensa Austral viernes 6 de abril del 2018

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Toda sociedad que va experimentando un mayor desarrollo comienza a variar sus tasas demográficas, entre ellas los indicadores relativos a la expectativa de vida de la población mayor de 60 años.

Chile no es la excepción de aquello y así lo reflejan las estadísticas. En 1975, la esperanza de vida a tal edad llegaba a los 17,2 años, viviendo en promedio hasta los 77,2 años. En el quinquenio 2005-2010, estas personas podían esperar vivir hasta los 82,8 años. Las proyecciones son que, para 2050, esta cifra llegará a los 85,6 años.

Esto, unido a la contracción de la tasa de natalidad, lleva al envejecimiento poblacional y con éste surge una serie de problemáticas sociales que tienen que ser abordadas oportunamente.

La encuesta Casem 2015 arrojó que el 16,7% de la población tiene sobre 60 años y se proyecta que tal cifra podría llegar al 20% en el 2025.

El aumento paulatino, pero constante de la gente adulta mayor demanda, entre otros, contar con médicos especializados, sobre todo geriatras, quienes, tras doce años de preparación, logran tal título y pueden ayudar a prevenir, detectar oportunamente enfermedades y prescribir tratamientos para un sinnúmero de patologías y condiciones propias de quienes tienen edad avanzada.

La mala noticia es que en Chile existe una escasez de geriatras, registrándose que sólo hay 104 profesionales de esta categoría, o sea, uno para cada 20 mil adultos mayores. Pero, además, esto se traduce en que cinco regiones del país no cuentan, derechamente, con este tipo de especialistas.

Magallanes no está mucho mejor, ya que aquí sólo existe un geriatra.

Se trata, por ende, de un problema mayúsculo que tiene que ser abordado a nivel regional, con líneas específicas para promover la especialización de nuevos profesionales y/o la llegada de expertos. Igualmente, es un desafío que debería ser asumido por la red asistencial pública y también por entidades como la Universidad de Magallanes.