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EDITORIAL

¿Está preparada la región para la nueva Ley de Convivencia Vial?

Por La Prensa Austral miércoles 14 de noviembre del 2018

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ace sólo un par de días entró en vigencia la Ley de Convivencia de Modos, que establece nuevos deberes y obligaciones a los usuarios del sistema vial con el fin de mejorar la seguridad en las calles de las ciudades y disminuir con ello la tasa de muertos y heridos producto de accidentes de tránsito.

Como toda nueva norma, hay partidarios y detractores. Dentro de las opiniones de los primeros, está que esta enmienda surgió de un trabajo que consideró consultas ciudadanas y a entidades vinculadas con la temática, buscando generar un consenso para poder modificar la Ley de Tránsito, delimitar espacios viales y establecer resguardos para aquellos usuarios más débiles, como motociclistas, ciclistas, peatones o personas con movilidad reducida.

Sin embargo, los detractores acusan que, como buena parte de las últimas leyes promulgadas en Chile, ésta es fruto de la improvisación y que, lejos de ser una solución inmediata a los problemas que busca encarar, generará en la población expectativas demasiados elevadas en tal término.

Desde esta vereda, se critica que la implementación de la ley está destinada a fracasar pues en el país no existe infraestructura suficiente.

En Magallanes, la aplicación de esta nueva norma demandará desafíos importantes. Primero, porque gran parte de sus ciudades carecen de ciclovías o, si las tienen, se trata de una red primaria y de poco alcance. Segundo, porque cada vez existen menos veredas amplias donde implementar estas vías especiales y no está claro aún cómo se podrá dar una convivencia segura entre las máquinas del transporte público mayor y menor, los vehículos particulares y quienes usen bicicletas o patines. Tercero, porque la implementación de la ley demandará una fuerte inversión en señaléticas ad hoc. Y, cuarto, porque existen condiciones climáticas particulares que hacen más riesgoso que se obligue a los ciclistas a circular por las calles, en ausencia de las ciclovías.