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EDITORIAL

Fin de la “toma” de la Umag

Por La Prensa Austral lunes 1 de agosto del 2016

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Luego de 43 días en que una parte de los alumnos mantenía cerrada y en “toma” a la Universidad de Magallanes (Umag), a fines de la semana recién pasada se resolvió poner fin a esta manifestación, cuyo principal motivo fue presionar a la rectoría para que atendiera diversos petitorios de diferentes facultades y carreras.

La entrega definitiva de las dependencias se produjo este sábado, con una inspección que encabezó el propio rector Juan Oyarzo, en la cual se constató que, a diferencia de otras oportunidades, los estudiantes se comportaron a la altura de jóvenes universitarios que buscan un futuro mejor para ellos y para la sociedad. Por eso, no hubo que lamentar destrozos ni conductas inapropiadas.

Esto es un punto a favor de la nueva directiva de la Feum, la cual había recibido críticas por haber avalado la “toma”, pese a que la mayoría del estudiantado la había rechazado en votación abierta.

Con acusaciones cruzadas, los estudiantes esgrimían la desconfianza que les asistía por el incumplimiento de compromisos anteriormente adquiridos por parte de la universidad.

Así, este casi mes y medio de paralización de actividades llegó a su término principalmente por el ultimátum formulado por el rector Oyarzo al establecer el miércoles pasado como plazo fatal para cerrar el primer semestre lectivo.

La rectoría, en definitiva, aceptó diez puntos planteados por los estudiantes y quedó pendiente el tema del valor de la matrícula. El alumnado pide que se congelen los aranceles de las carreras y que sean reajustados sólo por el IPC. También solicita que a partir del próximo año puedan cancelar en dos cuotas la matrícula.

Al término de un conflicto tan prolongado, siempre quedan dudas respecto de si éste pudo haber sido evitado o si se pudo haber alcanzado un acuerdo mucho antes.

Se debe destacar el llamado a la mesura que formuló el rector y hasta un mea culpa que realizó, al admitir que una buena parte de los petitorios estaba constituida por solicitudes planteadas en otras oportunidades y que, producto de la negligencia del cuerpo directivo, no se habían subsanado.