Necrológicas
  • María Bernilda Díaz Oyarzo
EDITORIAL

La DC, su elección interna y su ¿futuro?

Por La Prensa Austral domingo 29 de abril del 2018
Noticias relacionadas

Compartir esta noticia
Visitas

En la víspera se cerró el plazo para la inscripción de las candidaturas a la presidencia de la Democracia Cristiana. Dos son las personas que aspiran a liderar a este partido, en momentos en que, para muchos, se asiste a su desmembramiento total.

Este proceso ha sido precedido por la estrepitosa derrota electoral en las pasadas elecciones presidenciales y parlamentarias, con la candidatura a La Moneda de Carolina Goic que quiso reposicionar a la DC en el centro político y desmarcarse de la Nueva Mayoría.

Aquello, si bien no fue la génesis, actuó, sin duda, como catalizador de la verdadera fuga de militantes emblemáticos e históricos, como Mariana Aylwin, la propia hija del ex Presidente Patricio Aylwin Azócar; la ex ministra y ex carta presidencial, Soledad Alvear, y su esposo, el conocido operador político Gutenberg Martínez.

Los partidos políticos son, según definición constitucional, los entes que están llamados a  canalizar el sentir y las demandas ciudadanas. Preferentemente, pero no en términos exclusivos, de ellos deben surgir las candidaturas para los cargos de representación popular, incluido el más importante de todos, el de Presidente de Chile.

Abrir el registro para los partidos políticos, proscritos tras el golpe militar de 1973, fue una de las primeras medidas que realizó el gobierno de Augusto Pinochet cuando esperaba perpetuarse en el poder a través de la votación popular.

Es, por ello, que cuando un conglomerado político enfrenta una crisis y desaparece resulta un hecho dramático, sobre todo si se trata de un referente como la DC que, innegablemente, ha sido uno de los partidos más importante en la construcción del Chile republicano, la lucha por los derechos de las personas y la reconstrucción democrática del país.

La DC pasa por un momento político de confusión, por decirlo elegantemente, y las renuncias de los emblemáticos actúa como escopetazo respecto de una bandada de pájaros.