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EDITORIAL

La Iglesia Católica magallánica frente al llamado papal (I)

Por La Prensa Austral martes 17 de abril del 2018
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La Iglesia Católi-ca chilena está vi-viendo el mismo vía crucis de dolor y vergüenza que el resto de las arquidiócesis y diócesis del mundo, al salir a la luz los numerosos casos de obispos y sacerdotes que, por demasiados años, han abusado sexualmente de miembros de su feligresía. Las situaciones de pederastia son, entre ellos, las más reprochables.

Esta entidad religiosa no se ha escapado, así, a la crisis que afecta a diversas instituciones consideradas pilares y consustanciales al nacimiento del Estado chileno. En palabras de algún comentarista, el velo descubierto dejó a una iglesia, antes considerada sacra, simplemente como una institución secularizada más.

Con el creciente número de casos que han sacudido al clero diocesano y a diversas órdenes religiosas, la visita del Papa Francisco a Chile puede ser considerada un verdadero punto de inflexión. La soberbia de uno de los obispos cuestionados, Juan Barros, terminó por indignar a quienes han sentido que la jerarquía católica ha cerrado los ojos antes sus denuncias.

Al parecer, podría estar próximo el momento en que caerán las estructuras de complicidad activa, pasiva o -como bien se reza en la misa- de omisión.

Por lo menos, así es entendida o se espera que se traduzca la citación de los obispos chilenos a Roma. La gran expectación que existe al respecto llevó a una de las víctimas más mediáticas, Juan Carlos Cruz, a vaticinar que “va a venir un terremoto en la Iglesia Católica”.

Como en toda crisis, sólo se espera que la peregrinación al Vaticano rinda frutos y que el Papa entregue directrices firmes y aplique las sanciones y amonestaciones esperadas. Los cientos de abusados en Chile y en Magallanes, en particular, merecen que haya una constricción real y que se dé un paso adelante para que se crea a las personas que han sido vulneradas al interior de la Iglesia Católica y haya para ellas justicia terrenal, además de la esperanza del juicio celestial.