Necrológicas
  • José Arturo Sotomayor García
EDITORIAL

La responsabilidad de los vecinos

La última semana la región en general fue azotada por fuertes precipitaciones de nieve, acompañadas de muy bajas temperatura que tornaron altamente riesgoso el desplazamiento de peatones sobre veredas congeladas.
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Por La Prensa Austral lunes 13 de julio del 2015

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La última semana la región en general fue azotada por fuertes precipitaciones de nieve, acompañadas de muy bajas temperatura que tornaron altamente riesgoso el desplazamiento de peatones sobre veredas congeladas.

Si bien fueron muchos los vecinos que cumplieron responsablemente con la tarea de despejar de sus veredas la nieve acumulada, sin embargo también hubo muchos que no lo hicieron, demostrando con esa actitud nula preocupación por los peatones, algunos de ellos adultos mayores que en esta época del año enfrentan grandes dificultades para caminar sobre el hielo, arriesgando con ello una caída y una grave lesión.

Sacar la nieve es una obligación. Incluso más: un aporte a la convivencia en comunidad. Por ello, estamos plenamente de acuerdo con la iniciativa de la municipalidad de sancionar a las personas que no lo hacen, así como a las empresas, negocios e instituciones que tampoco limpian el frontis de sus propiedades.

Llama la atención la falta de empatía con el entorno que manifiestan muchos habitantes. Da la impresión de que para ellos la vida es sólo lo que ocurre en la superficie de los metros cuadrados de su domicilio, dejando de lado aquello que pasa a pocos metros, incluso eso que también los puede afectar. Mejor que otros se preocupen; que otros hagan el trabajo; total, siempre habrá alguien. Es cierto, muchas veces aparece esa persona que no soporta la inacción y hace lo que, en rigor, no le corresponde.

Este sentido solidario, tan ausente en muchos ciudadanos es el que se debe recatar. Porque cuando alguien no lleva a cabo una tarea tan simple como retirar la nieve de su vereda, deja entrever una fuerte egoísmo, merecedor de una sanción social, en este caso a través de los inspectores municipales.

Hoy en día muchos comportamiento negativos sólo se corrigen mediante una multa, única vía para que se respeten las normativas vigentes. Lamentable que así sea, pues debería primar la responsabilidad individual. Pero como bien sabemos eso no sucede, no queda más opción que sancionar para provocar un cambio, que ojalá sea permanente en el tiempo.