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EDITORIAL

Malos hábitos en salud

Por La Prensa Austral jueves 13 de diciembre del 2018

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Con frecuencia se reciben mensajes acerca de las consecuencias que enfrenta la población al mantener malos hábitos alimenticios y una vida sedentaria.

Es común escuchar que nuestra población enfrenta una creciente obesidad y que los males cardiovasculares, junto a otras enfermedades asociadas a una alimentación inadecuada, alcanzan niveles preocupantes.

La realidad local en esta materia es preocupante. Según estadísticas, en Magallanes hasta el 14 de noviembre de 2017, el 60 por ciento de la población era obesa. Inquieta también conocer que el 33,3 por ciento de los alumnos de primero básico padece de obesidad, mientras que un 13 por ciento presenta obesidad mórbida.

La patología cardiovascular constituye el 50 por ciento de las causas de muerte de toda la población adulta, más que los accidentes, el cáncer y las enfermedades infecciosas. En Magallanes la tasa de mortalidad más alta la ocupan las muertes por infarto al miocardio.

Los especialistas han atribuido las enfermedades a una dieta muy rica en carne y de alto contenido calórico, lo que hace elevar las grasas y el azúcar en la sangre.

Todos los estudios apuntan en la misma dirección: la solución real del problema pasa por emprender una campaña intensa, con énfasis en la prevención.

Todos los estudios epidemiológicos en distintos niveles sociales y estratos de edades muestran un sedentarismo en un 90 por ciento de los chilenos.

La constatación de esta realidad obliga a acentuar la prevención. Hoy se despliegan algunas actividades por parte de las autoridades sanitarias, varias de ellas, orientadas a una vida sana. No obstante, los resultados indican que los hábitos son difíciles de cambiar.

Es importante que la propia comunidad asuma el rol que le corresponde en cuanto a incorporar aquellas conductas que aseguran una mejor calidad de vida, especialmente en la formación de hábitos en el ámbito familiar. Allí, la labor mancomunada que pueden efectuar el ámbito escolar y los padres, resulta fundamental. Se trata de una tarea desafiante que obliga a ser constantes en estos cambios de hábito que la sociedad está necesitando de manera urgente.