Necrológicas
  • José Arturo Sotomayor García
EDITORIAL

Muerte del ex jefe de la Dina

La noche de este viernes, falleció Manuel Contreras, el ex jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional (Dina), creada en junio de 1974, si bien funcionaba de facto desde fines de 1973, bajo dependencia directa del entonces presidente de la Junta de Gobierno, Augusto Pinochet Ugarte.
[…]

Por La Prensa Austral domingo 9 de agosto del 2015

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La noche de este viernes, falleció Manuel Contreras, el ex jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional (Dina), creada en junio de 1974, si bien funcionaba de facto desde fines de 1973, bajo dependencia directa del entonces presidente de la Junta de Gobierno, Augusto Pinochet Ugarte.
Contreras es uno de los personajes más execrables del régimen militar y, de seguro, de la historia de Chile, quien encarnó todo el horror que se vivió y se infligió a miles de chilenos luego del golpe militar de septiembre de 1973.
La Dina fue un organismo de infiltración y muerte, ya que tenía la facultad de detener, extraer información torturando a los detenidos y confinar en recintos de detención donde no en pocos casos se practicaron apremios físicos y psicológicos. Sus agentes están ligados a una larga lista de violaciones a los derechos humanos, desaparición y ejecución de personas, que, incluso, traspasó las fronteras.
Desde su creación, partidarios del régimen militar -tanto civiles como uniformados- alertaron sobre el peligro que tenía la existencia de la Dina, pues se generaría una entidad ajena a todo control institucional.
Contreras fue director de esta siniestra organización, que operó hasta 1977, año en que se disolvió por presión del gobierno norteamericano tras el atentado en contra de Orlando Letelier, ex canciller y ex ministro de Defensa de Allende, asesinado por agentes de la Dina el 21 de septiembre de 1976, en Washington.
Los casos emblemáticos en que participó Contreras y la Dina fueron el referido atentando en Washington; la operación Cóndor, que incluyó el asesinato del ex comandante en jefe del Ejército, Carlos Prats, en Argentina; el establecimiento del centro de detención y secuestro en Villa Grimaldi; y la operación Colombo, a través de la cual se pretendió encubrir la desaparición de 119 disidentes al régimen militar.
Al momento de la muerte de Contreras, sólo había cumplido 17 de los 526 años a los cuales había sido sancionado por la acumulación de 59 condenas ratificadas por la Corte Suprema. Con todo este prontuario, resulta inconcebible que el Ejército no lo haya degradado y que le haya permitido irse a la tumba como general (r).
No hay adjetivos calificativos que puedan resumir el horror y dolor que infligió Contreras en el país, por lo que es un ejercicio vano abundar en palabras.