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EDITORIAL

Nueva nave científica del Inach

Por La Prensa Austral jueves 22 de diciembre del 2016

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El martes se reali-zó la navegación inaugural de la lancha Karpuj del Instituto Antártico Chileno (Inach), la cual fue adquirida y acondicionada para que cumpla labores de apoyo científico y logístico durante la LIII Expedición Científica Antártica (2016-2017).
En enero próximo, esta nave -cuyo nombre en yagán significa “albatros de ceja negra”- partirá a la zona antártica, asentándose en la bahía Fildes, en la isla Rey Jorge, donde precisamente se encuentra la base científica del Inach “Profesor Julio Escudero”.
Comprar esta embarcación fue un proceso de años que implicó una ardua búsqueda y un constante cabildeo de parte de las jefaturas del Inach, para crear conciencia en las autoridades nacionales de la imperiosa necesidad que tenía la institución de contar con un navío que dispusiera de laboratorios en su interior y de un moderno equipamiento para tomar muestras de agua y sedimento, de fito y zooplancton y de peces demersales y pelágicos, entre otros; además de desarrollar transectas a lo largo y ancho de estrechos, estudios de ecosonda de la abundancia de krill y peces y levantamientos barométricos de fiordos y bahías.
Como lo admitió el director del Inach, José Retamales, la Karpuj es una nave pequeña, pero será la primera de dichas características que operará en la Antártica, ya que ninguno de los países que trabajan en el Continente Blanco cuenta con una lancha similar. Una de sus ventajas es que podrá realizar trabajos en aguas interiores en donde otros barcos no pueden llegar.
Todo esto le dará un gran soporte a la labor de los científicos nacionales y a aquellos extranjeros que desarrollan proyectos en asociación con el Inach y/u otras entidades chilenas.
La presencia de Chile en la Antártica tiene que potenciarse. Ello requiere que, desde ya, se esté pensando en invertir en una nave mayor y que el Inach cuente con su propio buque oceanográfico.