Necrológicas
  • Ximena Paz Alvarez Ruiz
  • Clara Díaz Guenchor
  • Teodoro José Arroyo Gómez
  • Julio Sebastián Calderón Maclean
  • Francisca Gallegos Rubio
  • Melissa Alexandra Vera Torres
  • Luis Ortega Barría
EDITORIAL

Nuevo caso de colusión vuelve a cuestionar ambición desmedida

Un nuevo caso de colusión para fi-
[…]

Por La Prensa Austral viernes 8 de enero del 2016

Compartir esta noticia
45
Visitas

Un nuevo caso de colusión para fi-
jar precios en el retail que-
dó al descubier-to, luego de que la Fiscalía Nacional Económica (FNE) presentara un requerimiento ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC), que acusa a tres de las mayores cadenas de supermercados del país: Cencosud, SMU y Walmart.
Según la FNE, el cartel se habría producido entre 2008 y 2011 para fijar un precio mínimo de venta al público para la carne de pollo fresca.
Al cierre de 2011, las tres firmas cuestionadas concentraban el 92,5% del mercado de las cadenas de supermercados.
Este caso se suma al igualmente repudiable del papel tissue en que la FNE también acusó a las papeleras CMPC y SCA (ex Pisa), además de la colusión de la industria del pollo y de las farmacias.
El patrón común es la concertación para afectar al consumidor, manipulando el precio de los productos.
El gobierno ha llamado a la ciudadanía a expresar su indignación, si bien ello parece que poco sirve en un país donde la ética dejó hace mucho tiempo de guiar el accionar de los funcionarios públicos y de los empresarios.
Se ha pedido que se agilice en el Congreso el proyecto de ley que aumenta drásticamente las penas para quienes se coluden y también es dable esperar que se siga reforzando la legislación y normativa respecto de los derechos de los consumidores.
Este nuevo caso dejó al descubierto, una vez más, la indefensión de los consumidores y cómo existe una serie de instituciones y servicios públicos que no están cumpliendo a cabalidad sus funciones.
Pero, por sobre todo, desnudó nuevamente que se han formado empresas y se han desarrollado negocios sin ningún límite ético, donde se burlan todas las leyes y los decoros con el fin de obtener el máximo de utilidades posibles.
Lo preocupante es cómo se están formando los futuros empresarios y gerentes en las escuelas de negocios y cuál es el modelo de sociedad que se sigue imponiendo en Chile.
Está más que claro que no se puede hacer de la colusión y de las prácticas desleales una forma de enriquecimiento aceptable en nuestro mercado.