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  • Otilia del Carmen Alvarez Ferraz
EDITORIAL

Objeción de conciencia frente a ley de aborto

Por La Prensa Austral martes 10 de abril del 2018
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La ley que legalizó la interrupción del em-barazo en tres causales incorporó el derecho que tienen los médicos de argüir la objeción de conciencia.

Para ello, los profesionales tienen que formalizar por escrito su postura ante el director del recinto médico en el cual prestan sus servicios, en caso de que se opongan a practicar abortos cuando esté en peligro la vida de la madre, cuando el embarazo sea producto de una violación y/o cuando se determine la inviabilidad del feto. Pero, la ley también establece que un médico puede rechazar intervenir en algunos casos y aceptar hacerlo en otros.

Con seis meses de vigencia de la referida legislación -la cual ha debido, empero, esperar por los reglamentos ad hoc-, ha sido dispar la reacción médica, pues existen establecimientos pú-blicos en que todos los profesionales se han acogido a tal objeción, mientras en otros sólo lo han hecho un puñado o ninguno.

Una encuesta realizada por el Colegio Médico en medio de la tramitación de la ley, arrojó que el 56% de los 6 mil 731 asociados que respondieron al sondeo apoyaba las tres causales, mientras que el 20% las rechazaba en su totalidad.

Existen médicos que, por convicciones profundas, se sienten inhabilitados para interrumpir un embarazo, mientras que otros estiman que está dentro de su imperativo ético brindar las prestaciones de salud que requiere la gente, sobre todo en aquellos recintos médicos en que concurre la mayoría de la población de bajos y escasos recursos.

Lo importante es que todos los recintos públicos tomen las medidas del caso para entregar en forma oportuna la requerida intervención cuando ésta se ajuste a la nueva normativa y que no se someta a una espera innecesaria o un traslado de ciudad a aquellas pacientes que demanden por tal prestación de salud.

La objeción de conciencia no puede invalidar lo consagrado en la ley o entorpecer su implementación.