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  • Ximena Cárcamo Maldonado
  • Lucinda Gutiérrez Opazo vda. de Pérez
  • José Onofre Díaz Vivar
  • María Sonia Mansilla Macías
EDITORIAL

Orden y hermoseamiento de la ciudad

Por La Prensa Austral sábado 15 de diciembre del 2018

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La convivencia urbana tiene muchos beneficios para sus habitantes, sobre todo en ciudades menos densas demográficamente y, en la medida que haya una buena gestión municipal, se puede elevar en conjunto el estándar de vida y el bienestar de todos los vecinos.

Dentro de los problemas a resolver, está el de la basura y disposición final de ésta, lo que conlleva diversos elementos como el de sanidad pública y el derecho a vivir en un espacio limpio y ordenado que tiene cada uno de los habitantes de una ciudad.

Pero, esto es más que sólo una cuestión de estética, pues subyace una ligazón bastante intrínseca con otro elemento fundamental que es la seguridad. 

Los espacios públicos -que incluyen plazas, avenidas y las calles de cada población o villa- tienen que estar libres de basura y esto debe formar parte, además, de una estrategia integral contra la delincuencia. Vías desoladas y sitios eriazos, escasa iluminación y desechos por doquier son sinónimo de peligro. Al contrario, arterias y plazas iluminadas y bien mantenidas, barrios urbanos pulcros, calles limpias y ordenadas pueden desalentar el actuar delictivo y de pandillas.

En tal sentido, ha sido notorio el esfuerzo que ha puesto la jefatura municipal por encarar este asunto con mayor esmero. La recolección de la basura, la limpieza de calles y plazas, el mantenimiento de las áreas verdes y los operativos de retiro de escombros y desechos desde los hogares, así como sacar de las vías a más de 500 vehículos convertidos en chatarra, han sido valorados por la ciudadanía.

Punta Arenas nunca debe olvidar que es una ciudad turística y que, de cara a los 500 años del paso de la expedición de Magallanes-Elcano por su estrecho, tiene que hacer mayores esfuerzos por ordenar la casa. 

Pero, una urbe aseada no es la que más se barre, sino la que menos se ensucia y en esto cabe reiterar que nunca bastarán los esfuerzos municipales por sí solos. Tenemos que alentar la creación de una comunidad limpia y apelar al respeto y la responsabilidad de parte de todos los habitantes.