Necrológicas
  • Matilde Cárdenas Santana
EDITORIAL

Paro docente y sus efectos

Por La Prensa Austral martes 11 de junio del 2019
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A su séptimo día hábil entra hoy el paro docente nacional convocado por el Magisterio, que a nivel local tiene sin clases a un número importante de alumnos.

Ya en el segundo día de paralización, la Corporación Municipal de Punta Arenas tenía poco más de 6 mil escolares ausentes de las aulas, lo que sin duda repercutirá fuertemente en el pago de las subvenciones por parte del Ministerio de Educación, afectando con ello las remuneraciones de los profesores.

La subvención de escolaridad o subvención base constituye un sistema de financiamiento público que se realiza a través de un pago mensual al sostenedor de establecimientos municipales.

El lunes 3 de junio el Colegio de Profesores inició la paralización indefinida por las magras condiciones en que se encuentra la educación pública en el país, tras fracasar las negociaciones entre los docentes y el Ministerio de Educación.

En términos generales, el petitorio de 11 puntos, no considera un reajuste de salarios, sino que insta por un mejoramiento de las condiciones de trabajo para los estudiantes y los mismos docentes, a lo que se suma el daño que a su juicio provocaría la reforma curricular.

La educación pública enfrenta una fuerte crisis que en los últimos tiempos se ha agudizado a causa de prolongadas paralizaciones, lo que ha traído como coletazo una importante fuga de alumnos del sistema municipal hacia colegios particulares.

Las entidades claves creadas a partir del proyecto de Nueva Educación Pública, conocido simplemente como desmunicipalización, se encuentran, hasta el momento, sin una dirigencia definida.

Desde la oposición han acusado que como a la derecha nunca le gustó el proceso de desmunicipalización, lo que están haciendo es boicotear la implementación de la ley que ya fue aprobada, democráticamente, en el gobierno anterior.

El deterioro de la calidad de la educación chilena es un hecho innegable, que requiere de una urgente intervención estatal.

Razón tiene el gremio cuando señala que en forma sistemática, los gobiernos han tenido abandonada a la educación pública, y que a pesar de estar disponibles para dialogar, esto no ha ocurrido.

Los únicos que pierden con esta movilización indefinida son los alumnos y sus familias, sobre todo aquellos niños y niñas de la primera infancia, quienes están en proceso de aprender a leer; los alumnos de cuarto y octavo básico y segundo medio que deberán rendir este año la prueba Simce, y los estudiantes de cuarto medio, que terminan antes su año escolar, y que se deben preparar para la PSU.

Abogamos, entonces, porque este conflicto docente encuentre un punto de encuentro y acercamiento con el gobierno, de manera de no generar un conflicto mayor, que a la postre repercutirá fuertemente entre el alumnado.