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  • Miguelina del Carmen Alvarado Garrido
EDITORIAL

Plan para disminuir consumo de drogas en escolares

Por La Prensa Austral miércoles 3 de abril del 2019
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En la víspera, el Presidente Piñera anunció el plan nacional del gobierno para prevenir el consumo de drogas en los niños y adolescentes, que tiene como centro proteger a la infancia.

“Elige Vivir sin Drogas” se basa en el plan Planet Youth, la experiencia exitosa que ha desarrollado Islandia y que actualmente se ha implementado en 22 países del mundo. En 1997, el 17% de los menores de dicha nación nórdica había consumido marihuana alguna vez, pero, tras una década de aplicación de este proyecto, dicha tasa se redujo a 7%. En el caso de la ingesta de alcohol se pasó desde 42% a 23%; y, en el tabaco, del 5% al 3%.

Según se ha explicado, el plan chileno contó con el aporte de las sociedades médicas y científicas chilenas y también incorporó la opinión de las municipalidades, las agrupaciones civiles y el propio gobierno.

La aplicación del plan tendrá como base el diagnóstico específico de cada comunidad escolar, lo que permitirá hacer un diseño ad hoc e implementar una estrategia especial que responda a las necesidades de los establecimientos.

El plan considera impulsar diversas actividades recreativas y artístico-culturales que puedan desarrollarse en forma protegida fuera de los horarios de clases y adoptar medidas locales que permitan a los padres estar más tiempo con sus hijos, así como reforzar las campañas de educación de carácter preventivo.

En Magallanes, la Encuesta Nacional en Población Escolar (Enpe 2017) elaborada por Senda informó que el 33,7% de los jóvenes entre octavo básico y cuarto medio declaró haber consumido marihuana en el último año, mientras que la percepción de riesgo respecto de esta droga fue de sólo el 19%.

El mismo sondeo estableció que el 29,4% de los jóvenes declaró haber consumido alcohol en el último mes y, de ellos, el 54,6% admitió haberse embriagado, es decir, haber bebido cinco o más tragos en una sola ocasión.

Se trata de una realidad que se tiene que afrontar en forma más activa, pero siempre comenzando desde el hogar, donde no se debe naturalizar el consumo de alcohol ni drogas.