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EDITORIAL

Polémica por acto de conmemoración del triunfo del “No”

Por La Prensa Austral lunes 10 de septiembre del 2018
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Estamos próximos a conmemorar el triunfo del “No” en el plebiscito de 1988, lo cual permitió que, a través del voto ciudadano, se diera paso al año siguiente a la primera elección presidencial democrática luego de la destitución del Presidente Salvador Allende en septiembre de 1973.

Este hecho fue, así, la antesala de la presidencia del DC Patricio Aylwin desde marzo de 1990 hasta igual mes de 1994.

Han pasado casi 30 años desde esa histórica jornada, que, como toda efeméride, tiene varias interpretaciones y significados, según sea el observador. Pero lo más paradojal es el incordio en el cual se han trabado quienes integran hoy los partidos y movimientos que impulsaron la participación de la gente como una herramienta pacífica para derrotar la dictadura, desechando la postura de otros referentes de extrema izquierda que insistían en la vía armada.

A nivel cupular, ha sido álgida la polémica por la postura asumida por representantes de la Democracia Cristiana y también algunos del Partido Radical, los que han llamado a celebrar el triunfo del “No” en un acto que deje de lado al Partido Comunista, arguyendo que el PC no fue parte de la “Concertación de Partidos por la Democracia”, conglomerado que luego gobernó el país por casi 20 años.

Está claro que siempre se tiene que repudiar a toda persona y referente que crea que la violencia es el camino para interrumpir procesos democráticos y para resolver conflictos.

Junto con reconocer que hubo liderazgos determinantes en la década de los ’80 que encauzaron el descontento popular y que permitieron aunar voluntades democráticas, aquello no puede dar paso a ensoberbecimientos, pues, en definitiva, todo este proceso no hubiera sido posible sin la concurrencia de diversos y disímiles actores de la época.

La que algunos califican de epopeya siempre tuvo como sustento y motor la valentía de la gente que se unió en una causa común y salió a las calles a protestar, a defender sus derechos y a derrocar con su voto a la dictadura militar.