Necrológicas
  • Elvira Vásquez Alvarado
EDITORIAL

Prevención de incendios forestales

Por La Prensa Austral viernes 8 de febrero del 2019

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Promover una conducta de mayor cuidado y respeto hacia los ecosistemas forestales, centrándose en reducir las causas de los incendios, es lo que persiguen las campañas de educación y difusión que durante todo el año impulsa la Corporación Nacional Forestal a nivel escolar.

En Chile, los incendios forestales son producidos por la acción irresponsable, negligente o intencional de las personas, generando un problema ambiental, social y económico.

De allí, que frente a esta problemática, Conaf busca sensibilizar a la población respecto a las conductas más recurrentes que pueden generar o propagar un incendio forestal.

En Magallanes, la campaña de prevención se ha concentrado con especial énfasis en el Parque Nacional Torres del Paine, con miras a evitar que se repita el desastre de fines de 2011 y comienzos de 2012, cuyo incendio arrasó más de 17 mil hectáreas. Lo anterior, ameritó reforzar las dotaciones de guardaparques y medios, y la aplicación de multas para quienes sean sorprendidos prendiendo fuego en zonas no habilitadas.

Los esfuerzos en materia de prevención se han extendido más allá de nuestras fronteras, como es la campaña binacional a la que adhirió la provincia de Santa Cruz, Argentina, donde se han establecido protocolos de trabajo efectivo y seguro, sin descansar en convocar a la comunidad a colaborar en esta tarea, ello con el propósito de resguardar nuestros recursos naturales para las futuras generaciones.

Considerando que el número de visitantes al Parque Nacional se acerca a las 300 mil personas anualmente, el riesgo de un siniestro está latente. La responsabilidad del servicio debe orientarse a hacer todos los esfuerzos para que cada viajero sea un activo colaborador en la prevención.

Ello obliga a preservar este recurso natural que es visitado, precisamente, por el valor de sus paisajes y múltiples atractivos de flora y fauna. Por ello, en plena temporada turística obliga a enfrentar el riesgo de un incendio bajo la certeza de que una experiencia como la vivida en la temporada anterior, no se puede repetir.

Conviene insistir en la necesidad de educar al visitante, en estrecha coordinación con los operadores que los movilizan. La información debe ser profusa y abundante de tal manera de asegurar que cada una de las personas que traspase las porterías, ingrese convencida del manejo responsable del fuego.