Necrológicas
  • Carmen Alvarez Alarcón
  • Valeria Aguilar Díaz
EDITORIAL

Ratificación del intendente

Con la misma holgura que se tomó La Moneda para definir cargos pendientes tan relevantes como fue el del ministerio secretaría general de la Presidencia, el Ejecutivo comunicó recién en la víspera su decisión sobre la titularidad de los gobiernos regionales.
[…]

Por La Prensa Austral miércoles 15 de julio del 2015

Compartir esta noticia
120
Visitas

Con la misma holgura que se tomó La Moneda para definir cargos pendientes tan relevantes como fue el del ministerio secretaría general de la Presidencia, el Ejecutivo comunicó recién en la víspera su decisión sobre la titularidad de los gobiernos regionales.

Pese a que la evaluación estaba lista hace más de un mes, el ministro del Interior, Jorge Burgos, informó que se resolvió cambiar a los intendentes de cinco de las quince regiones del país. La medida tocó, entonces, a las intendencias de la I Región de Tarapacá; IV Región de Coquimbo; VI Región del Libertador Bernardo O’Higgins; X Región de Los Lagos; y XI Región de Aysén.

Los cambios se definieron en virtud de diversos criterios, principalmente la gestión presupuestaria, el vínculo con los parlamentarios de la zona y la autonomía.

En el caso de Magallanes, ya se había dado prácticamente por hecho que el intendente Jorge Flies iba a ser confirmado en su cargo e, incluso, se especuló que, de haberse producido algún cambio, sería un ascenso con alguna nominación en el gobierno central. Se habló derechamente de una subsecretaría de Salud y la propia titularidad de dicho ministerio. Hace un par de semanas, se aseguró que hubo algunas tratativas e intentos parlamentarios para, por tal vía, sacarlo de la zona.

Cuánto de lo último es cierto y cuánto es mera especulación ya es cosa del pasado, porque Flies seguirá al frente de Magallanes y todo indica que lo hará hasta que termine el actual mandato de la Presidenta Michelle Bachelet. Salvo, claro está, que él opte, en las postrimerías, a ser candidato en la elección directa y popular de los intendentes, prevista para fines de 2017.

Así y sin necesariamente adherir a todo lo comprometido y obrado, ciertamente que la confirmación del intendente es una buena señal y permite que esta gestión siga con tranquilidad y horizonte encarando los múltiples desafíos que se ha planteado, muchos de los cuales están aún en el tintero, pese a que ya estamos entrando en tierra derecha al segundo año de este gobierno.