Necrológicas
  • Nolberto Robinson Villarroel Barría
  • Beba Babaic Smith
EDITORIAL

Renuncia de la ministra de la Mujer y Equidad de Género

Por La Prensa Austral miércoles 10 de junio del 2020
Noticias relacionadas

Compartir esta noticia
Visitas

Triste ha sido el espectáculo al cual han asistido los chi-
lenos y, en particular, las chilenas respecto del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género.

En menos de tres meses, se registró la renuncia de dos de las titulares de esta cartera: el 13 de marzo dejó el cargo Isabel Plá, aduciendo “desgaste personal” y ayer, 9 de junio, adoptó igual decisión Macarena Santelices, quien la había reemplazado en las funciones.

Mientras la dimisión de Plá había sido largamente vaticinada, la salida de Santelices fue abrupta, aunque su designación y breve ejercicio en el cargo estuvieron cruzados por la polémica y el rechazo de las organizaciones feministas y de resguardo de los derechos fundamentales.

En el caso de Isabel Plá, pareció inexcusable la posición asumida en los casos de agresiones sexuales y maltratos denunciados por decenas de mujeres que, desde el 18 de octubre, participaron en las multitudinarias marchas del denominado estallido social. Esto le valió una interpelación constitucional, en la cual se la acusó derechamente de haber estado “ausente”, mientras se violaban los derechos humanos de estas manifestantes.

El 6 de mayo asumió Macarena Santelices, pero ésta debió asumir sus funciones explicando declaraciones formuladas con anterioridad. Durante los 35 días de su gestión tuvo, además, que hacerse cargo de verdaderos desaguisados: campañas ministeriales para promover los derechos femeninos con mensajes confusos -incluso una en la que se presentaba como víctima a un agresor- y, más recientemente, la contratación de Jorge Ruz, ex editor de La Cuarta, quien por años organizó el concurso de la Reina del Festival de Viña.

Mónica Zalaquett tras asumir ayer este ministerio también tuvo que dar explicaciones por dichos anteriores.

Es lógico argüir que tres ministras en tan breve plazo en nada ayuda a impulsar políticas públicas con perspectiva de género.

Pero -aún así y más allá de los sesgos que puede haber en función de las posturas políticas e ideológicas-, se espera que la nueva ministra de la Mujer y Equidad de Género no se muestre desconectada de las demandas femeninas, aborde con energía la agenda pro igualdad de derechos y que en sus discursos no haya ambigüedad respecto de la legitimidad de éstos.