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EDITORIAL

Repudio a la violencia contra las mujeres

Por La Prensa Austral miércoles 24 de julio del 2019
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La semana pasada la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres puso en marcha la 13ª campaña para visibilizar el tema. Y, en seguida, aportó un dato demoledor: este 2019, a nivel país, van 32 femicidios consumados, aunque sin embargo las cifras oficiales dan cuenta de 24 casos. La explicación de esta diferencia, lo constituye el hecho de que la Ley Nº20.480 no considera como femicidio el asesinato de una mujer que no tenía relación conyugal con su homicida.

La organización ha enfatizado que las penas establecidas en la Ley de Violencia Intrafamiliar quedaron cortas para sancionar los distintos tipos de violencia de género, por lo que demandan profundas modificaciones a la legislación vigente.

En muchas oportunidades, este diario ha editorializado sobre la violencia intrafamiliar, repudiando el actuar de los hombres que aprovechando su superioridad física y la dependencia económica agreden a sus parejas, a sus hijos o a otros parientes. El gran problema es que en muchos casos esta violencia se va “institucionalizando” al interior de los hogares al no mediar una denuncia ante la justicia, principalmente por temor a represalias y al quedar la mujer en la indefensión.

No obstante las diversas campañas informativas, la violencia intrafamiliar sigue estando presente en muchas casas. Pese a los múltiples llamados de las autoridades a denunciar ante el menor atisbo de violencia, todavía hay mujeres que optan por el silencio y soportan las agresiones pensando en que la situación cambiará para bien. Lamentablemente, la mayoría de las veces no sólo no cambia, sino que empeora, poniendo en riesgo incluso la vida de las víctimas de los golpes.

Por eso el llamado es a denunciar, a confiar en los organizamos pertinentes que tienen por misión proteger a las víctimas de violencia. Lo que no puede permitirse una mujer es avalar con su silencio la conducta agresiva de su pareja o cualquier familiar. Sólo dando este paso, difícil e incluso doloroso, es cierto, se logrará poner término a un drama que, en la medida que pase el tiempo, irá conduciendo cada vez más a un túnel sin salida. Eso no debe suceder.