Necrológicas
EDITORIAL

Responsabilidad de vecinos de mantener libre de escarcha el frontis de sus hogares

Por La Prensa Austral viernes 29 de junio del 2018
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La nevazón que cayó durante esta semana en Punta Arenas presentó, como siempre, dos caras. Una simpática, que permite que los niños jueguen lanzándose bolas de nieve, y otra no tanto: la del hielo acumulado sobre las veredas, causa de accidentes para peatones.

No está demás reiterar que es responsabilidad de los vecinos retirar la escarcha acumulada en las veredas, razón por la que inspectores, amparados bajo la ordenanza municipal, debieran comenzar a notificar las infracciones, que son de conocimiento de los Juzgados de Policía Local, cuyas sanciones van desde ¼ UTM a 10 UTM (esto es 11.884 hasta 475 mil pesos).

En los últimos días varias personas, especialmente adultos mayores, han sufrido violentas caídas al caminar sobre capas de hielo y resbalar, debiendo terminar hospitalizados y usando yeso. Es habitual que las víctimas queden con graves fracturas en muñecas y caderas.

El llamado, entonces, es a la población a tomar conciencia del riesgo que implica para la salud propia y de otras personas no retirar la escarcha. No hay que olvidar que la responsabilidad ciudadana no se extingue de la reja de nuestra casa hacia adentro.

Tal obligación ciudadana se encuentra contenida en el artículo séptimo de la Ordenanza Municipal Nº117, donde en su capítulo destinado a la limpieza de las vías, se le impone a los vecinos la exigencia en época invernal de limpiar las aceras frente a sus respectivas habitaciones, después de una nevada, como igualmente deberán mantener siempre libre de escarcha la vereda con el objeto de evitar accidente a los peatones.

Asimismo, se recuerda que la nieve y escarcha que sean barridas desde las aceras, deberán acumularse en montones junto al cordón de las mismas, dejando paso libre a los peatones.

En todo caso lo anterior se contrapone con un dictamen de la Contraloría General de la República, que entrega la limpieza de veredas y calzadas a los municipios.

Más allá de las normativas legales, se requiere un cam-bio de mentalidad hacia un entorno más solidario, empático con los problemas del resto y siempre dispuesto a tender una mano al prójimo, incluso si no la pide.