Necrológicas
  • Pablo Alvarez Arcos
  • Jorge García Vera
EDITORIAL

Sanción a los rayados no autorizados

Por La Prensa Austral sábado 15 de junio del 2019

Compartir esta noticia
50
Visitas

Una demanda ciudadana que se ha expresado en múltiples formas es cómo sancionar fuertemente los rayados en propiedades públicas y privadas.

Iniciativas legales en tal sentido no han prosperado y han terminado archivadas.

La última de ellas, de junio de 2018, ingresó a segundo trámite constitucional. Se trata de un proyecto de ley que regula el arte gráfico urbano, establece condiciones para su desarrollo y sanciona rayados no autorizados.

El presente proyecto busca establecer a través de un único cuerpo legal una regulación unitaria, concisa y clara respecto al tratamiento que la ley les dará a los distintos tipos de rayados o afectaciones que se realicen en inmuebles públicos y privados. Para lo anterior, se procura distinguir el arte gráfico urbano o arte callejero de los rayados, tags o graffitis, promoviendo los primeros y desincentivando los segundos.

Asimismo, esta propuesta legal toma como punto de partida diversas mociones que se han presentado en los últimos años con la finalidad de regular esta materia, e incorpora elementos nuevos y modernos que permitan dar una solución efectiva y justa a la problemática de los artistas urbanos y también a quienes buscan cuidar y preservar el patrimonio.

Los medios de comunicación han canalizado el cansancio de la comunidad por la reiteración de estos símbolos que en forma anónima buscan dejar una marca, muy asociada al desafío y a la impunidad.

La falta de sanción con que ha proliferado esta práctica ha despertado la indignación de las personas afectadas. Y cuando no hay castigo de parte de las instituciones encargadas de hacer justicia, la posibilidad de aplicar una represalia por mano propia resulta también alta.

En otras ciudades extranjeras el rayado es castigado con severidad. El caso de dos chilenos detenidos y procesados en el Cuzco, Perú, es uno de los ejemplos más clarificadores. Hay también otras experiencias que confirman que es posible terminar con este problema y llevar tranquilidad a los cientos de propietarios de inmuebles afectados en nuestra ciudad.

Quienes practican los rayados afectan propiedades particulares y bienes públicos, muchas veces, con un accionar cargado de mofa y ensañamiento. Esta impunidad es la que se requiere combatir y para este fin urge aprobar esta norma y dar una clara señal de reproche y de deseos de combatir estos hábitos.